El primer triangulo matrimonial: la Suegra, por @MilagroMendoza


 Se ha vuelto recurrente la solicitud de ayuda en terapia de parejas, por parte de los esposos, para evitar  el inminente divorcio, ante la presencia de una 3 persona en el núcleo matrimonial. 

La Suegra

Este personaje que ha sido objeto de parodias en los programas de televisión de corte humorísticos. Parodias con humor negro, que refleja una realidad. Muchas madres políticas o suegras tienen una alta responsabilidad en los divorcios de sus hijos.

Son personas controladoras, manipuladoras con la presencia de diversos trastornos entre ellos los de la personalidad. Se caracterizan por un rígido control en la vida de sus hijos, desde la infancia, lo que conlleva a que se niegan a reconocer cuando sus hijos son adultos, y por ende con responsabilidades y decisiones que han de tomar. Entre estas, las del matrimonio.
Estas personas por lo general repiten la conducta que recibieron de alguno de sus padres. Sin embargo, la disfunción de "ver a sus hijos como niños indefensos" en lugar de hombres y mujeres con 20 o 40 años. Tiene como contra partida, que algunos hijos en lugar de aceptar la adultez que les corresponde, actúan como infantes o niños, permitiendo que sus madres intervengan y dirijan su relación de pareja, hasta el extremo de las relaciones sexuales.
Es típico en estas personas controladoras, la descalificación verbal de la pareja de su prole. El yerno o yerna, puede ser objeto del abandono de las responsabilidades de su cónyuge como que la ropa, la comida o incluso en momentos de enfermedad sea desatendido y en su lugar la suegra asuma, en algunos casos, tales funciones.

Para mantener el control emplea la manipulación, usando el drama al llorar con extrema facilidad ante la presencia de su progenie o delante de terceras personas, buscando establecer un papel de victimizaciòn, que lleve a la lealtad automática de su hijo o hija sin base ni causa cierta.

Estas personas, tienen un miedo intenso a la soledad y asimismo, a crecer. No quieren asumir sus responsabilidades, lo que lleva a convertir a sus hijos en un apéndice de sus vidas. Que logren, lo que ellos no lograron. Se puede observar en estas personas, que tienen un historial de fracasos personales y de pareja, lo que resulta en un molde para su descendencia.

La inmadurez del hijo o hija que se niega asumir la responsabilidad que asumió al casarse se agrava ante la presencia del primer hijo. En esta etapa la ruptura se presenta inminente ante el desplazamiento del cónyuge a favor de los requerimientos de la suegra y las decisiones del padre o madre son anuladas por este personaje. 
La ruptura suele sobrevenir a los 2 años del matrimonio, ante la indiferencia del cónyuge de respetar el acuerdo matrimonial, y asumir las obligaciones que contrajo al casarse. Es de resaltar que si bien la suegra o madre política experimenta de una serie de disfunciones psicológicas de vieja data, su hijo o hija también. Manifestando rasgos de la personalidad dependiente ante la figura materna y controladora ante el cónyuge.

Esta situación se ha vuelta la causa de muchos divorcios. Es por ello necesario, que antes de casarse se observe a la potencial familia política. ¿Quien decide cuando salen? ¿quien decide el traje del novio y novia? ¿incluye a los miembros de la otra familia política? ¿Que se observa en el matrimonio de sus otros hijos, si los tiene? 
Sin embargo, muchos de los lectores que llegaron a este tema, ya experimentan la anulación de su papel marital ante la presencia de la suegra. Es de destacar que solo con ayuda psicológica a ambas personas: Suegra e hijo o hija podrá salvarse el matrimonio. En caso de la negativa de ambas en aceptar la ayuda profesional, solo queda el propio resguardo psicológico de lo ocurrido si se ha decidido por el divorcio.

 Autora:

Lic. Milagro Mendoza FPV Nº 7062. Colegio de Psicólogos del Edo. Carabobo Nº 340 Venezuela

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*