El ‘negocio’ de la Liga, por Alberto Martín @dycturf

 

Vaya por delante que, lo primero que toca el día después de resolverse una Liga, es felicitar al campeón. Esta vez, después de un periodo de éxito del Barcelona, el Título ha tomado el puente aéreo con todo merecimiento y a dos jornadas para el final. Hasta aquí poco más que decir.  Bueno sí, que se ha confirmado la tendencia de los últimos años de que esta Liga es un mano a mano entre dos grandes y al resto sólo le restan migajas. Malo para el fútbol. También ha sido esta la Liga de los horarios extraños y de los vetos a las radios en los estadios. Peor para el fútbol.

Dicho esto queda hablar de la dualidad Madrid-Barcelona, Barcelona-Madrid, como eje sobre el que se sustenta la competición y el fútbol en este país. Si no existiera alguno de los dos habría que inventarlo, aunque lo malo es que su rivalidad se ha jugado en demasiados campos y no siempre con la limpieza que el deporte implica.

Siempre he sido un defensor a ultranza de Guardiola. Y aunque no me han gustado sus palabras de ayer, tras ganar al Málaga, me resulta un gesto de impotencia contenida de lo más comprensible en el perdedor. Lo malo es que alno olvidemos que esto es deporte y perder, jode. Lo malo es que algunos lo aprovecharán para enturbiar su salida y justificar sus injustificables ataques cuando no había nada que reprochar más que el silencio y los buenos modos. Precisamente de esto último se olvidaron hace mucho en la acera madridista. Y lo peor es que todo se enturbia con el ego de unos tipos como Mourinho o Cristiano Ronaldo que están muy lejos de la imagen del Real Madrid. Al futbolista podría incluso disculparle, pero al entrenador me cuesta un mundo. Ni los éxitos, por más que es evidente que a él le contratan para ganar y algo de eso consigue, me pueden hacer olvidar que estamos ante un tipo siniestro y macarra como pocos.

Lo peor es que me temo que esta tarde en La Cibeles volverá a levantar pasiones entre el madridismo más enfervorizado y cuando lo vea me volveré a preguntar si tantos vienen en dirección contraria no seré yo el equivocado.

Me queda el recurso de Maquiavelo. Aquel que inventó que el fin justificaba los medios y que todo vale con tal de obtener el éxito. Esta fórmula, que tantos detractores ha tenido a lo largo de la historia, es la que utilizan muchos de los ganadores (y no sólo en el fútbol ni en el deporte) por lo que a lo mejor hay que empezar a dejar de juzgar esto como un deporte y empezar a hacerlo como un negocio. Y el negocio, en óptica madridista, obligaba a evitar a toda costa un nuevo título de Liga para el Barcelona.

No sé hacia dónde nos dirigirá esta espiral de necesidades fingidas porque a mí particularmente ganar a toda costa y bajo cualquier excusa me parece la forma más rápida de empezar a perder. Lo que pasa es que debo de ser el único porque la mayoría gritará hoy en Cibeles al entrenador y al presidente que han hecho posible que hayamos llegado a este punto. De difícil retorno

1 Comment

  1. Hay una imagen que retrata a Mourinho y es un primer plano que le hacen una vez consumado el título, y el hace el gesto del 7 (cantidad de Ligas ganadas por él) con sus dedos. Conclusión, le importa un CARAJO (mis disculpas por el exabrupto) el 32º título del Real Madrid y hace alución a lo conseguido por el Deportivo Mourinho.
    Puede ser que vayas a contramano de muchos, pero leer comentarios como el tuyo son un indicio de que no era falso lo que se me contaba (sólo llevo 9 años en España), acerca del señorío del Real Madrid. Como bien dices, el fútbol se convirtió en un gran negocio y bien sabido es que en la enorme mayoría de los negocios, el señorío brilla por su ausencia. Menos mal que aún nos queda el Athletic Club.

    Aúpa Athletic, Bielsa carajo !!

    Un cordial saludo.

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*