El Madrid sentencia su Liga, por @FutbolRH

Con su victoria por 1-2 en el Camp Nou, el Real Madrid deja la Liga prácticamente vista para sentencia, una Liga que ha dominado en casi todas sus facetas de principio a fin incluyendo la victoria en el momento decisivo, por lo que no puede calificarse de otra manera que no sea merecida. Tiene además éste triunfo especial importancia por romper una marcada tendencia de los últimos años, con una superioridad del eterno rival en los enfrentamientos directos que habían hecho el trago muy difícil de pasar para la parroquia blanca; hoy, cuatro años después, el Madrid puede presumir de haber roto esa hegemonía y acariciar la que sería su trigésimosegunda liga.

Importancia por el título y por la rivalidad aparte, lo cierto es que el clásico fue un mejorable partido de fútbol. No hubo mucha fluidez en el juego ni demasiadas ocasiones de gol, y en ese escenario, el equipo de Mourinho tiene las de ganar por su superior pegada; una pegada que, curiosamente, el equipo blanco no solía lucir ante el Barça, y que ayer si le funcionó como suele. Así, se adelantó tras un buen salto de Pepe en un córner cuyo remate acabó rechazado por Valdés, y que Khedira acertó a mandar a la red en el barullo. Con el gol, el partido se ponía en el escenario soñado por Mourinho: esperar atrás y salir a la contra. Un planteamiento tan repetido cómo ineficaz en otras ocasiones, que ayer salió a la perfección.

Enfrente, el Barça tuvo el balón, pero careció de la lucidez de otros días. Tuve la impresión de que el equipo azulgrana no llegó al partido ni física ni mentalmente. Lento, impreciso, sin ideas. Y eso es facilitar la tarea a un equipo sólido como el Real Madrid, y dejarle la puerta abierta a que luzca su pegada, cómo así ocurrió. Lo cierto es que ni Guardiola ni el Barça encontraron la manera de hacerle daño a un equipo bien plantado; con poco de Xavi y sin noticias de Messi, sólo Iniesta aportó algo diferente en la creación. Y la apuesta arriesgada de Tello no terminó de salirle. Imagino que obedeció a que Guardiola esperaba un Madrid más ofensivo por el buen resultado que le dio en la Copa, pero ese escenario nunca se produjo. Con un Madrid atrás, al canterano le faltó campo en más ocasiones de las que el Barça hubiera deseado, y a pesar de ello fue de los mejores azulgrana. El único que tenía chispa, velocidad, superioridad física.
Cuando el Barça pareció meterse en el partido con el empate de Alexis, el Madrid volvió a lucir esa pegada asesina que le ha caracterizado toda la temporada y que hace tan pocas concesiones. Sólo tres minutos después, Cristiano Ronaldo - una vez más - se encargó de asestar el golpe definitivo con una contra de manual para confirmarse como el jugador más decisivo de ésta Liga. Fue ese un golpe demasiado duro para un equipo azulgrana cansado, que ya no volvió a levantarse, y sólo se preocupó de ceder su cetro de la manera más digna posible. Con la Liga prácticamente resuelta, ahora a ambos les llega el encuentro decisivo de la Liga de Campeones, y ambos deben mejorar si quieren estar en la final. El Barça, porque volverá a enfrentarse a un equipo bien cerrado y muy físico, por lo que necesitará mucha más intensidad y frescura en todos los sentidos. Y el Madrid, porque deberá arriesgar, y hacer mejor fútbol ante un equipo que físicamente exigirá más que el equipo azulgrana en éste partido.

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