El ciclismo que viene, por @RodriguezPPedro

Cuando parece que el ciclismo se estanca en la deriva del control y la defensa, a través de los gregarios, cuando parece que este deporte se sobreviene más previsible y monótono, surgen elementos que le dan viveza, alegría y magia. En este Tour, concretamente, el viento fresco ha llegado a través de los más jóvenes. La generación del 88-90 viene pisando muy fuerte, con corredores ambiciosos y combativos, que son capaces hasta de dejar en evidencia a sus experimentados líderes. Un nuevo tipo de ciclismo se avecina, una manera de competir más espectacular y atractiva llama a la puerta de las carreteras. Estos jóvenes cachorros vienen dispuestos a comerse el mundo y a jubilar a sus antecesores, a algunos antes de tiempo. Disfrutemos de este nuevo rayo de luz que cada vez más se abre paso entre las sombras. Tejay van Garderen, Thibaut Pinot, Pierre Rolland, Nairo Quintana y Mikel Landa son los representantes de este nuevo ciclismo.

Tejay van Garderen (EE.UU.). La promesa del ciclismo norteamericano va tornándose en realidad a pasos agigantados. Tejay está mostrando en este Tour, con sólo 23 años, unas credenciales muy serias para suceder a su compatriota Lance Armstrong en el olimpo de los campeones. Su rendimiento cada vez es más clarificador y su mejora en montaña es notable, como se ha podido ver en los Alpes hace unos días, incluso dejando en evidencia por momentos a su líder, el actual vencedor del Tour,Cadel Evans. Su fuerte siempre ha sido la crono, pero este salto cualitativo cuesta arriba es motivo suficiente para catalogarlo dentro de esta nueva generación de vueltómanos. Por el momento, es séptimo de la clasificación general y viste el maillot blanco de mejor joven. Van Garderen estará, salvo debacle, con los mejores en las etapas pirenaicas y en la contrarreloj final.

Pierre Rolland (Francia). Junto con Mikel Landa es el corredor más descompensado en la relación montaña-crono. Rolland tiene visos de ser una versión mejorada de su compatriota Richard Virenque. Su victoria en Alpe d’Huez en el Tour 2011 ante todo un Contador y todo un Samuel Sánchez, fue motivo suficiente para seguir de cerca a este joven valor francés, que aunque sea algunos años mayor que el resto de promesas analizadas aquí (25 años), su eclosión va aparejada a esta novedosa hornada. Pero ha sido su victoria en la jornada de la Toussuire, tras culminar con maestría una larga y exigente escapada, la que ha confirmado los pronósticos más optimistas. Los franceses tienen escalador para rato.

Thibaut Pinot (Francia). La revelación más clara de este Tour de Francia 2012. Marc Madiot, director deLa Française des Jeux, debe estar agradeciendo a todos los dioses de la Tierra por haber incluido a última hora, casi contra todo pronóstico,  a ‘su’ corredor, aquel al que alentó como un auténtico loco camino dePorrentruy, una localidad suiza que se quedará grabada para siempre en la mente de este ciclista de 22 años. En Porrentruy, Pinot consiguió su primera victoria en el Tour de Francia, en solitario, a lo grande. Pero el triunfo viene precedido por grandes actuaciones en sus tres temporadas como profesional. Ganador de la clasificación de la montaña en el Tour de Romandía 2010 y del Tour de Alsacia en 2011, además de dejarse ver en Romandía y Suiza este año, Pinot ha acabado por explotar definitivamente en este Tour, codeándose en los Alpescon los Wiggins, Froome y Nibali de turno. Veremos si la tercera semana de carrera le pasa factura, pero lo conseguido por Pinot le aúpa a la lucha por las grandes vueltas en los próximos años. El campeón que tanto ansía Francia puede encontrarse dentro del equipo ‘lotero’. Y además, no se desenvuelve nada mal en contrarreloj.

 

Nairo Quintana (Colombia). Fuera de lo visto en la ronda gala, tenemos que dirigir la mirada hacia Colombia, cuna tradicional de grandes escaladores. Tras una travesía del desierto que se prolongó a lo largo de los años noventa y primeros dos mil, con la excepción de Santiago Botero, el ciclismo colombiano ha vuelto a renacer con la explosión de escaladores muy potentes, como Carlos Betancur y Darwin Atapuma, y con la progresión de vueltómanos algo más completos como Sergio Luis Henao Rigoberto Urán, los dos encuadrados en la superestructura Sky. Pero la irrupción más sólida estriba en las performances sublimes de Nairo Quintana, una de las apuestas más claras de Eusebio Unzué en Movistar.

Nairo Quintana puede ser la revelación de la próxima Vuelta

Nairo proviene del renovado equipo Café de Colombia, con el cual ganó el Tour del Porvenir en 2010, en su segundo año como profesional. Pero ha sido en este 2012, y estrenando sus flamantes 22 añitos, cuando ha sacado a relucir su clase en escenarios más exigentes. No se le puede pedir más a su temporada: ganador de la Vuelta a Murcia (más una etapa), vencedor de la etapa reina del Dauphiné y triunfador de la Route du Sud, con exhibición pirenaica incluida en la etapa más dura (que incluía Tourmalet, Soulor y Spandelles, casi nada). Se le echa de menos en este Tour, donde podía haber realizado una gran actuación y haber salvado la nefasta papeleta de su equipo, pero su preparación ya iba encaminada hacia la Vuelta, donde será uno de los corredores más vigilados

 

Mikel Landa (España). Las esperanzas de la factoría vasca de Euskaltel, y por ende, las del ciclismo patrio, pasan por la evolución de un corredor que parece avanzar poco a poco hacia la excelencia. El vitoriano, que en diciembre cumplirá los 23 años, saltó a la fama en agosto de 2011 al vencer en la ya tradicional etapa reina de la Vuelta a Burgos, con final en las Lagunas de Neila. Landa triunfó y convenció, dejando la incógnita, por otro lado, de si este rendimiento tendría continuidad. La duda generada el verano pasado aún persiste. Es cierto que ha tenido resultados destacados en el calendario español, quedando segundo en el GP Miguel Indurain y séptimo en la Vuelta a la Comunidad de Madrid, pero sus participaciones en Romandía y Dauphiné han sido algo grises.

Por Mikel Landa pasan algunas de las esperanzas del ciclismo español

Aunque aún está haciendo rodaje de cara a la Vuelta (su particular piedra de toque como ciclista), queda claro que lo que se vio en Burgos denota calidad. La ronda española, que comienza el 18 de agosto, puede servir como escenario perfecto para la eclosión de un nuevo campeón, que sirva de relevo generacional a los Samuel, Purito y Contador de turno.

La nueva oleada de hombres-clásica

Dejando de lado el aspecto de las grandes vueltas por etapas, las nuevas generaciones también están muy presentes, incluso más que en Giro, Tour y Vuelta, en el terreno de las clásicas. A pesar de que el nivel actual es bastante alto y competitivo, copado por Boonen, Cancellara, Chavanel, Ballan o Gilbert, lo cierto es que los veinteañeros les están amenazando con comerles el terreno a dentelladas.

El principal representante de esta nueva oleada de clasicómanos, Peter Sagan, no necesita presentación. El campeón de Eslovaquia incluso se puede permitir el lujo, a sus 22 años, de alargar su pico de forma primaveral para ganar tres etapas del Tour de Francia, tres de la Vuelta a Suiza o cinco de la Vuelta a California. Peter Sagan hace recordar a corredores de la talla de Freddy Maertens, Sean Kelly o Laurent Jalabert, a los que puede superar, según las previsiones más optimistas.

El eslovaco es el patrón, pero existe toda una legión de cachorros sin complejos que pretenden asaltar el calendario de pavé y todo lo que se ponga por delante. Sep VanmarckeTaylor PhinneyJohn DegenkolbGeraint Thomas, Moreno Moser (la nueva perla de Liquigas) o incluso el guipuzcoano Ion Izagirre, que ya demostró su valía en el calendario flamenco, forman un grupo prácticamente definido que, si siguen con su evolución, coparán el podio de la gran mayoría de clásicas.

Así pues, un relevo histórico se avecina en el puesto de mando del ciclismo. Un relevo pausado, pero sin demora, inexorable como el paso del tiempo. Un cambio esperanzador, con vueltómanos ofensivos y completos, que son complementados por una generación de rodadores y clasicómanos ambiciosos. La luz vuelve a iluminar, por medio de los jóvenes, un deporte que parecía teñirse de gris.

 

Javier Ruiz. Responsable de la sección de ciclismo de vavel.com   @javirmv

 

Fotos: Facebook oficial del Tour de Francia (van Garderen en el podio), Petit Brun (Thibaut Pinot) y web oficial de la Fundación Euskadi (Mikel Landa).

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