El Atlético vuelve a coronarse en la Europa League, por @FutbolRH

Noches como la de ayer sirven para justificar un sentimiento. El de una afición, sufrida como pocas, que vive acostumbrada a esa montaña de sensaciones que es el Atlético, que ayer volvió a tocar cima. La cima de Falcao - que se confirmó como el hombre Europa League con dos golazos - y la cima de Simeone, que ha sabido transmitirle el sello a un equipo que sabíamos con una buena dosis de potencial desperdiciado. Desde la llegada del Cholo, éste Atlético transmite orgullo, empeño, competitividad, que unido a la calidad de algunos de sus hombres hacen que empiece a parecerse a un equipo fiable. Enfrente, el que mejor fútbol practicó en la competición, el que tuvo los cruces más duros, y que ya ha quedado como ganador emotivo en el corazón de los buenos aficionados al fútbol. El Athletic de Bielsa nadó contra corriente río arriba, y murió en la orilla; el Atlético, le ganó la partida.

Se demostró fundamental la puesta en escena. Esperabamos un Athletic muy agresivo y un Atlético más conservador buscando la contra, pero lo que encontramos fue un equipo colchonero que presionó arriba en los primeros minutos y un Athletic nervioso que entró demasiado tarde al partido. Cuando lo hizo, ya perdía. Porque el colombiano Falcao es de esos hombres que no perdona a un rival dormido; dio un curso magistral de saber aprovechar espacios, de movilidad y de definición en el área. Él sólo se bastó para poner a su equipo por delante antes de los diez minutos de partido con un gran zurdazo, que se coló por la escuadra de Iraizoz. Con el gol, el Atlético buscó eso que tanto le gusta - la contra - y cedió la iniciativa a un Athletic que comenzaba a sacudirse los nervios intentando pases cortos y horizontales sin arriesgar la posesión. Una vez se hizo con el balón, el equipo de Bielsa no mostró plenamente sus señas de identidad: impreciso en el pase, con poca movilidad para asociarse alrededor del esférico y, sin posesión, con una descoordinación en la presión que daba mayor peligro a las contras del Atlético. Con poco de Muniain, con De Marcos desaparecido, y con un Ander Herrera que no tuvo su día y luego fue sustituido.

Mientras, el equipo de Simeone, cómodo; presión en campo propio y líneas muy juntas, lo que favorece claramente a unos defensores atléticos que no se manejan tan bien en espacios largos. Bajo mi punto de vista, les falta ciertas habilidades de colocación, de temple, lo que podría llamarse inteligencia táctica. En una de esas, Godín podría haber dado al traste con el trabajo de su equipo por un penalti claro a Llorente en un córner, que el colegiado no vio. El Atlético necesita un perfil de central diferente, que se complemente con los centrales de intensidad física que habitualmente ha tenido en los últimos años. Punto a mejorar cara a la próxima temporada, pienso. El caso es que con un Athletic con problemas para llegar con claridad arriba, y concediendo facilidades para la contra, lo más probable era que ocurriera lo que ocurrió. Arda Turán peleó un balón cerca de la banda y puso un centro al área que encontró a Falcao, que volvió a definir como los grandes nueves.
Tras el descanso, el Athletic salió más enchufado y con más ritmo, buscando un gol rápido que le metiera de nuevo en el partido. Se mostró entonces el equipo de Bielsa más parecido a lo que nos tenía acostumbrados, pero la falta de acierto le privó de un gol que probablemente hubieron merecido. Ni Llorente, ni Muniain, ni Susaeta, ni luego Toquero fueron capaces de acertar sobre la meta de Courtois. Y como suele ocurrir en éstos casos, todo el acierto que te falta, al rival le sobra; a cinco minutos para el final, Diego agarró un balón cerca de la frontal, se marchó de los centrales y disparó cruzado batiendo por tercera vez a Iraizoz, y grabando así el nombre del Atlético en el acero cromado del trofeo. Luego, muy de destacar el ejemplo de civismo del Cholo y los suyos con el pasillo al Athletic, y celebración del segundo título de Europa League del club rojiblanco en tres años; entre ambos, algunas decepciones marca de la casa, o como diría Sabina: "¡qué manera de subir y bajar de las nubes, que viva mi Atleti, de Madrid!".
Algunas claves del partido...
1 La salida del Atlético. El Atlético salió agresivo arriba y con un Falcao matador. El Athletic, nervioso, se vio sorprendido y cuando entró al partido ya lo tenía muy cuesta arriba.
2 Athletic impreciso y descoordinado. En la primera mitad, el Athletic estuvo muy impreciso en el juego, y con una presión no afinada, que daba la posibilidad al Atlético de salir a la contra con espacios y con peligro.
3 El estilo Bielsa reaparece pero le falla la pegada. En la segunda mitad, un Athletic más enchufado y más parecido a su nivel habitual. Pero sin concretar algunas buenas ocasiones de las que dispuso. El Atlético no lo desaprovechó y mató a la contra.
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