El Atléti certifica la Champions, y el Madrid golea al Málaga, por @ppozaperez

El Atlético de Madrid ha certificado su presencia directa en la próxima edición de la Liga de Campeones tras vencer (1-3) al Celta de Vigo gracias a los goles de Diego Costa, Juanfran y Falcao, en un partido de la jornada 36, adelantado a este miércoles por la final de Copa del Rey el próximo 17 de marzo en el estadio Vicente Calderón.

Esto no ocurría desde 1996, el año del doblete. El ‘Cholo’, que por aquel entonces era jugador, ahora es el arquitecto del edificio, el responsable de un Atlético sobresaliente. Por aquel entonces minuto 47 Courtois ya había superado con creces el récord de minutos imbatido lejos del Calderón. Curiosamente, el poseedor de dicha plusmarca es el técnico celtiña, Abel Resino, que vio perder su récord y tambien los tres puntos. El brasileño Diego Costa abre el marcador, tras un cabezazo en el segundo palo, córner de Koke, que prolongó Miranda en el primer poste, y Costa no tuvo piedad con la portería olívica. Juanfran, el lateral internacional, encontró a Lago por el camino y su lanzamiento engañó a Javi Varas, que no pudo corregir la estirada a tiempo. Con el 0-2 y más de 20 minutos por jugar, el Celta intentó mejorar su versión, pero Krohn Deli no dio con la tecla, ni tampoco Oubiña, que dispuso de la ocasión más clara en un balón sin dueño en el corazón del área. El Celta, casi sin gasolina, encontró el premio en botas de Augusto Fernández, que marcó con un leve disparo. El 1-2 no inquietó a los atléticos, que pronto encontraron la posibilidad de hacer el tercero. Falcao, tras quebrar a la defensa celeste, marcó con comodidad y cerró el partido, los puntos y el pasaporte para la ‘Champions’ de manera directa. En el bando contrario, los celtiñas deberán pelear mucho para seguir teniendo opciones de mantener la categoría.

El Real Madrid ha retrasado, al menos cuatro días más, el alirón del FC Barcelona después de golear al Málaga (6-2) en el estadio Santiago Bernabéu, donde al equipo de José Mourinho le bastaron los cuatro goles de la primera mitad para alejar al cuadro andaluz de Europa y celebrar su victoria liguera número 1.000 ante su afición. Antes de marcharse al vestuario para dejar su hueco a Di María, Modric también quiso participar en el festín de goles. El croata protagonizó una bonita pared con Benzema y, desde la frontal del área, envió el balón al fondo de las mallas. Para más inri, Demichelis dejó a su equipo con nueve cuando vio la segunda amarilla a falta de quince minutos para el final. Cuando todo parecía concluido y la afición ya desfilaba del estadio, Di María anotó el sexto.

El conjunto blanco no sucumbió al ‘match ball’ y el Barcelona, que en caso de empate o derrota ante el Málaga le hubiese arrebatado hoy la corona de la Liga desde el sofá, tendrá que esperar al final de semana para terminar los deberes.

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