El: Adiòs, por @MilagroMendoza

Una separación cuando deja interrogantes sin responder, obstaculiza la recuperación emocional de la perdida. Muchos adultos, que sufrieron pérdidas de índole amorosa, confiesan que aún carcome en su interior "esa ausencia". La razón: el por qué. La separación sin respuestas, sin despedidas, es una de las mas difíciles de sanar en el adulto.
¿Y en un niño?
Los niños también sufren perdidas, por que los padres o uno de ellos, lo abandone. O por fallecimiento.
La muerte de uno o ambos padres, es vivida y sentida con mayor intensidad, que por el adulto. La familia, en su interés de proteger al infante, decide desde su posición de adulto, sin ponerse en el lugar del niño. Las emociones y solicitudes del niño, son ignoradas, porque el adulto tomo la decisión. 
Si bien, la muerte de uno o ambos padres, es una tragedia desvastadora, las actitudes en las cuales se ignora los sentimientos del niño aumentan el dolor.  
Los adultos, suelen tener una falsa idea de los sentimientos infantiles, como al afirmar: "No se da cuenta, eso se le pasa rápido." 
Cuando un niño pide ver a su progenitor fallecido, necesita despedirse, verle. Cerrar el ciclo doloroso, tal como el adulto que exige una razón cuando es abandonado por un ser querido. 
Los infantes, necesitan sentir el cariño y el acompañamiento de su familia, pero no el prohibir despedirse del progenitor o progenitores fallecidos. El niño, se da cuenta. Sienten cuando algo se les oculta.  
Aunque las intenciones sean proteger del dolor de despedirse de su progenitor, la muerte es un hecho,  que ocurrió. 
Los niños que no logran despedirse a medida que crecen se forman una visión distorsionada de su tragedia que aumenta el dolor y la incomprensión. Siendo la semilla de problemas emocionales más adelante.
Abordar la muerte de un ser querido con un infante, es doloroso, por que ellos también han tenido una pérdida y mucho mayor. La muerte de un progenitor.
Permitirle vivir su duelo, responder sus interrogantes, abrasarle, y estar cerca es indispensable, pero hay que recordar, si un adulto no olvida un rompimiento amoroso, cuando no hay respuestas, no esperemos que el niño no sufra por la muerte de un progenitor, en especial, cuando no se le permitió despedirse. 
La empatia, es lo que llevara a ver con los ojos del infante, el dolor que siente, y no desde el juicio de un adulto.
Si necesitas acompañamiento, ante la pérdida física de los progenitores de un infante, permite el soporte psicológico y busca ayuda profesional.

Autora: Lic. Milagro Mendoza Twitter:@MilagroMendoza email: psi-milagromendoza@hotmail.com

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