Eduardo Bort: más allá de la imaginación, por @renacerelectric

Hace unos días analizábamos en Renacer Eléctrico el disco Charly Buffalo de Eduardo Bort, definitiva edición de un imprescindible conjunto de piezas que Bort grabó a finales de 1980 con el hoy desaparecido cantante. Ahora ha llegado el momento de tratar la vida y carrera de Eduardo entrevistándonos con tan excelente instrumentista valenciano.

Quiero comenzar regresando a tu primer vinilo. En 1974 sale tu único trabajo publicado en aquella década, un disco totalmente original, con muchas influencias que embellecían sobremanera el resultado. El rock ácido en tus manos pasa por diferentes matices que le fracturan cualquier tipo de barrera. ¿De dónde tomas la base y cómo te planteas su evolución a lo largo de aquella obra?

Compuse los temas trabajando con mi guitarra Martin y después con mis compañeros de grupo, sobre todo con el batería Vicente Alcañiz. Después compré un magneto Revox y en el local de ensayo grabé todos los temas: batería, bajo, voces y varias guitarras acústicas y eléctricas, superponiendo pista 1 y pista 2 en estéreo. En cuanto a la evolución que pudiera tener, no me planteé nada. Escribí esos temas porque eran los que más me gustaban; hice todos los arreglos, los grabé y mi único planteamiento fue publicarlos. Para conseguirlo no faltaron multitud de problemas... pero eso es otra historia.

¿De qué tema te sientes más orgulloso de aquel LP? ¿Cuál crees que ha aguantado mejor el paso del tiempo?

Me siento orgulloso de todos. Eric Wenger eligió el tema “Yann” para producir un vídeo magistral. El tema “Cuadros De Tristeza” quedó el nº 1 por votación popular en más de veinte emisoras de radio europeas. El programa se llamó European Pop Jury. La lamentable compañía discográfica no se enteró hasta después del suceso, y más tarde publicó un single del que yo no tuve noticias hasta años después. El tema “Paseando Sobre La Hierba” ha sido, y sigue siendo, muy pirateado. En fin, son hijos míos y les quiero. Lo realmente increíble es que esta obra se sigue vendiendo en no pocos países, tanto en CD como en LP vinilo, ya que ha sido reeditada por Warner sin mi permiso.

¿Cómo se estructuraron las sesiones de grabación del citado disco? ¿Qué ideas preconcebidas llevabas y con qué te encontraste en el estudio?

En el estudio Audiofil de Madrid me encontré con un total desconcierto ante mi presencia y mis pretensiones, aderezo con no poca desconfianza, técnicamente hablando. Pero yo sabía lo que quería y realicé la producción no sin que sobraran toda suerte de problemas de distintas índoles y carices. El técnico Luis Fernández Soria al principio no entendía nada, pero poco a poco, y con un muy minucioso trabajo de producción, acabó comprendiendo, aprendiendo y al final lo conseguimos. Fue un trabajo laborioso y divertido lleno de toda suerte de anécdotas. Las sesiones de grabación las estructuré tal y como habíamos grabado la maqueta.

Hasta 1985 no llega tu segundo trabajo largo, un Silvia que te devuelve a la oficialidad en ediciones con nuevas referencias. ¿Te sentías diferente o simplemente habías absorbido diversas maneras de aceptar la música de aquella década estrenada?

Había muerto mi hija con 9 años de edad y no me sentía con ganas de grabar nada.

Para aquellas personas que nunca escuchasen Silvia, ¿cuál crees que sería la definición que describiese de una manera realista el grueso de aquel álbum?

Silvia es una amalgama de colores que van desde el gris de “Campanadas” –para mí es la definición musical de la muerte– hasta tintes latinos y alegres pasando por el funky (“Tabique De Platino”).

En el trabajo Silvia participa el por entonces ex Imán Califato Independiente Marcos Mantero, que en aquella década se retiró del rock experimental para probar suerte asistiendo a proyectos de la nueva ola. ¿Qué te aportó en el estudio este magnífico teclista? ¿Eras seguidor de la música que grabó Imán en sus dos álbumes oficiales?

Fui seguidor de Imán, y me une una bonita amistad tanto con Mantero como con Manolito Rodríguez, así como con el resto del rock andaluz. De hecho, he coincidido en escenarios con Triana, Lole y Manuel, Medina Azahara y otros.

Para esta producción compré sintetizadores especiales que Marcos manejó con gran maestría. Esta y más información está en el LP cuya portada fotografió el prestigioso Javier Vallhonrat y que vio la luz gracias al sello totalmente independiente Bámbule, que di de alta sólo para publicar esta obra. Nunca se fabricó un CD pero pienso en una, no muy lejana, reedición en vinilo y CD tanto de Silvia como de Eduardo Bort; del mismo guardo tres temas inéditos, ya que publicar en vinilo más de dieciocho minutos en una cara entrañaba el comprimir acetato, con la consiguiente pérdida de calidad y riesgo de que saltara la aguja reproductora. No quise comprimir la fabricación y gracias a ello hoy dispongo de tres temas grabados el mismo año y en el mismo estudio que los publicados en Eduardo Bort. También conservo las cintas de 16 pistas en dos pulgadas de toda la producción, que son de mi propiedad y que pienso remezclar para la reedición con otra voz original.

Y hablando de Marcos e Imán, ¿qué te pareció su regreso a la escena?

Me pareció cojonudo.

¿Cómo planteas en los 70 un proyecto cual Out Music?

Conocí a los músicos franceses mientras actuaba en Ibiza. Más tarde me buscaron en Valencia para proponerme la creación del sello discográfico Out Music para publicar nuestros trabajos. Así lo hicimos. Grabamos en París, estudios Barckley, y mezclamos la producción en Londres, en los estudios Morgan, donde coincidimos con Pink Floyd. Este trabajo nunca vio la luz a causa de la muerte de Jean-François Pernod, cantante del grupo, en el puerto de Dieppe. Mi intuición siempre me dijo que fue un asesinato.

Es muy llamativo como de 1970 a 1979 aparecieron algunos discos que eran rara avis en nuestra escena y que luego sus creadores no les dieron continuidad en los siguientes años a su edición, obras como tu maravilloso LP homónimo. ¿Cómo sentiste aquello?

En esa época vivíamos una dictadura. Se pusieron de moda los cantautores, algunos muy buenos, pero la mayoría raras avis que sólo gritaban con guitarras desafinadas. Es oportuno añadir que la industria, en manos incompetentes y bastante amigas de lo ajeno, “simplemente” no se enteraba de lo que se cocía y mucho menos de nuestro potencial.

Igualmente pasó con un músico desaparecido hace relativamente poco como fue el asturiano Daniel Vega, que en La Noche Que Precede A La Batalla (1976) mostró una originalidad que nunca se había olido en el folk rock experimental y de protesta patrio. Vega terminó sus días en Valencia, llevando en paralelo su carrera cual poeta (escribiendo nuevos libros y dando recitales) y su pretendido regreso a la escena musical. ¿Llegaste a conocerle? ¿Se le sentía en la escena valenciana actual en cuanto a recitales de poesía o representación se refiere?

Sé por quién me preguntas, pero nunca le conocí.

¿En qué se concentró tu estancia en Suramérica? ¿Por qué decides quedarte en Guatemala un tiempo cual artista en directo residente? ¿Existía una escena con empuje por aquellos años 80 como para encandilarte lo suficiente o centrabas tu vida allí en cubrir actuaciones firmadas?

Al Primer Festival Por La Paz En Centroamérica fui como artista invitado por Vinicio Cerezo, primer presidente electo democráticamente después de cuarenta años de dictadura militar. Vinicio nombró ministro de cultura a Elmar René Rojas, un pintor-escultor establecido en Nueva York con reconocido éxito. Después de una actuación en el campo de fútbol y otra en el magnifico Gran Teatro de Guatemala, Elmar me rogó que me quedara unos días más para echarle una mano. Así me convertí en la mano derecha del Ministro de Cultura dando trabajo a Directores Generales y rehabilitanto canales de televisión que los militares tenían prácticamente obsoletos, programando numerosas actuaciones tanto en televisión como en directo. Organizando igualmente talleres de música que di en televisión como en el conservatorio. Fueron meses enriquecedores y muy divertidos. Guatemala es un país fascinante.

Ahora regresas, hay intención de presentar nuevo material. ¿Qué depara a tu audiencia, a tus seguidores en relación con esta noticia? ¿Será un trabajo de larga duración? En cuanto a su camino estilístico, ¿sigues manteniendo la libertad de ideas o has preferido dirigirlo de antemano por una disciplina musical concreta?

Después de varias etapas centro y sudamericanas he trabajado en varias cosas. Entre ellas, he realizado una gira por Japón, llegando a actuar en templos budistas sintoístas (religión oficial en Japón), que me sumergieron en otro mundo por su singularidad, clandestinidad, misticismo y otras muchas sensaciones difíciles de explicar con palabras.

En la actualidad estoy terminando las mezclas de un trabajo que será el próximo disco, lleno de temas con diferentes estilos musicales, todos del mismo padre pero de distintas madres. Cinco serán cantados por diferentes voces femeninas y una voz masculina; otros tantos serán instrumentales. También incluiré una sorprendente sorpresa.

por Sergio Guillén

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1 Comment

  1. Tant de bo sigui possible aviat disposar en cd de discos com Silvia, Charly Buffalo i el nou enregistrament (vaig aconseguir el primer disc en digipack). Manel Q.

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