Del Navarrosistema a la Lorbekdependencia

La historia, a un partido. El Barça Regal peleará  este domingo en el Sant Jordi por su tercera Copa consecutiva y coronarse de esta forma como rey absoluto de la competición. Los azulgrana, con un Erazem Lorbek excepcional en ataque (26 puntos), y sustentados una vez más en su defensa cuando más lo necesitaron, secaron al Caja Laboral en el último cuarto para llevarse el triunfo (66-57)  en una semifinal que no defraudó.

Con gritos de “MVP, MVP”, la afición blaugrana despidió a su héroe circunstancial. A la espera de la recuperación de un Navarro incapaz de anotar una canasta en juego (0/9), Lorbek acudió al rescate del equipo de Xavi Pascual con una portentosa exhibición ofensiva tras el descanso. Sus 17 puntos en 20 minutos, unidos a la irrupción magistral de Pete Mickeal y Boniface N’dong tanto en defensa como en ataque, permitieron al Barça dar la vuelta al marcador cuando peor pintaban las cosas (48-52, min. 30). Y es que después de los dos primeros cuartos (y medio) de tanteo, la revalorización de cada punto fue tal que cada ventaja -por exigua que pareciese- podría haber supuesto el primer paso hacia la sentencia.

El poderío interior de los vitorianos, con Lampe (15 puntos) recuperado para la causa y Teletovic yendo de menos a más, maniataba a los catalanes, impotentes ante su incapacidad para encontrar el ‘pick and roll’. No les quedó más remedio que escudarse en la larga distancia. Ahí es donde precisamente encontraron a Lorbek. El esloveno, con dos triples y diez puntos en la reanudación sostuvo al cuadro de Xavi Pascual en el partido.

El despertar de Teletovic (ocho puntos en el tercer periodo) emperaba aún más el escenario para un Barça, al que Pascual apretó las tuercas en el parón entre cuartos. En cinco puntos dejaron los blaugrana al ayer equipo fucsia en los diez últimos minutos.  Un ‘2+1’, dos buenas defensas y una asistencia de Mickeal a N’Dong reactivaron al equipo anfitrión (60-54, min. 36). El senegalés se unió a la fiesta echando el cerrojo al aro azulgrana para desesperación de un Dusko Ivanovic, que además tuvo que asistir al broche final de un Lorbek, que con cinco puntos echó por tierra el tímido intento de reacción baskonista gracias a un triple de Nemanja Bjeliça. Fue solo un cuarto, el más importante, pero bastó al Barça para reencontrarse consigo mismo y colarse en ‘su’ final. Para entonces, puede que necesite algo más (¿Navarro?) y poder, de esta forma, encumbrarse como mejor equipo en la historia de la competición.

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