Cuando el gol se lleva en los genes, por Jorge Gómez García (@xurxogg)


Ponferrada ha tomado por costumbre esta temporada cantar los goles de Yuri De Souza. Al sur de la Península, en Almería, Charles Dias ilusiona semana tras semana a la afición del Almería a base de tantos. Ambos comparten algo más que la intención de ser máximo artillero de la competición. Yuri y Charles son primos.

Los dos brasileños se encuentran en la lista de delanteros más goleadores de la categoría de plata. Pero por si este binomio no fuera suficiente para dotar de razones a quienes aseguran que el gol se lleva en la sangre, Igor, máximo goleador del Salamanca de 2ªB, y hermano de Yuri, completa la terna.

Yuri y Charles celebrando un gol durante
su etapa en el Pontevedra
Este tridente de ensueño fue un día realidad. Corría el año 2005 cuando Yuri llegaba a Pontevedra para relanzar una prometedora carrera que se había quedado estancada en Portugal. En la ciudad gallega le esperaba Charles, que había fichado por el equipo granate un año antes y no pudo, pese a su gran temporada, evitar el descenso de los gallegos a 2ºB. Juntos, formaron desde el principio una sociedad letal que devoraba rivales a base de goles, a pesar de que ambos juagaban pegados a la cal. Sin embargo, aquel Pontevedra acusaba la falta de un delantero de referencia y como solución, Alberto Argibay, entrenador por aquel entonces y gran conocedor del mercado portugués, convenció a Igor en el mercado de invierno de 2006 para que siguiera los pasos de sus familiares.

En su primer partido juntos, el Pontevedra venció con 3 goles del recién llegado. Fue solo el comienzo de una gran etapa tanto individual como colectiva, a la que solo le faltó la guinda del ascenso a 2ª. Entre los tres marcaron la friolera de 82 goles en dos temporadas (47 marcó Yuri, Charles hizo 26 e Igor, 19). El viejo Pasarón disfrutaba de las diabluras de su tridente letal. Pero el no ascender provocó el final de aquel ciclo.

En verano de 2007, la sociedad se rompió para no volver a unirse nunca más dentro de un vestuario. Yuri emigró a Las Palmas. Igor se fue un año después al Ipatinga brasileño, y pese a que ambos regresaronen repetidas ocasiones al equipo granate, no volvieron a coincidir. Charles pudo fichar por el Albacete en 2008, pero una lesión en la tibia le impidió pasar el reconocimiento médico. Por lo tanto, permaneció en el equipo granate hasta 2010, cuando aceptó la oferta del Córdoba.

Este año, por fin, parece que los tres se han conjurado para volver por sus fueros. Es la primera vez que todos consiguen hacer goles regularmente en una misma temporada. Yuri ha alcanzado por fin unos guarismos que le han permitido consolidarse como el goleador de la Ponferradina. Charles ha confirmado lo que había apuntado los dos años anteriores con el Córdoba. Por su parte, Igor ha alcanzado la estabilidad necesaria para volver a ser el quebradero de cabeza de las defensas. Charles ha logrado 20 tantos –está al frente de la tabla de goleadores-, cuatro más que su primo Yuri (16), con quien llegó a compartir Pichichi en diciembre. Igor ha anotado un gol menos que su hermano en lo que va de temporada (15). Sus 33 años hacen muy difícil la posibilidad de triunfar en 2ª, algo que sí están haciendo sus parientes.

Todavía más complicado será que la terna vuelva a compartir vestuario otra vez. Esa etapa se acabó. Ahora, Yuri, Charles e Igor luchan por separado para continuar haciendo lo que mejor saben: perforar redes rivales. Eso sí, en el fondo, cada uno sigue celebrando los goles del resto. Como en los viejos tiempos.

[Xurxo Gómez G.]

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