Crónica del concierto de 4Bitten + UFO (Sala Arena, Madrid, 08/03/2013), por @renacerelectric

África Paredes

En 2004, en una de las partes del texto de mi crónica sobre el concierto que UFO acababan de dar por entonces en la madrileña sala Aqualung, afirmaba lo siguiente: «En cuanto a Vinnie Moore, qué decir, un fuera de serie que todavía tiene que aposentarse correctamente en la agrupación. Con esto quiero aclarar que debe mirar más por el grupo y no por su reputación, algo que mástiles como J.J. Marsch sí han sabido entender. Y es que está bien eso de poner una pincelada de color personal, pero lo que no se puede es añadir cosas en lugares que jamás las habían poseído». Estoy refiriéndome al 5 de marzo de 2004, ya digo, en un momento en el que la formación británica estrenaba las cuerdas de Moore en uno de sus discos en estudio, el más que aceptable You Are Here. Ahora las tornas han cambiado, y aquel guitarrista que parecía más un guitar hero que un miembro de un legendario conjunto de cinco integrantes, es en 2013 uno de los pilares fundamentales para que se mantenga UFO en buen estado y reviviendo sus clásicos con la misma fidelidad con la que los tocó en su día Michael Schenker –sólo cito a Schenker, y no a Paul Chapman o a Tommy McClendon, ya que Phil Mogg parece haberse olvidado de la etapa de 1979 a 1988, de No Place To Run a Ain’t Misbehaving, seis LPs nada menos–.

África Paredes

En aquel concierto un ex Scorpions, el excepcional virtuoso de la guitarra Uli Jon Roth, abría la velada para esta reputada agrupación. El pasado viernes fueron los griegos 4Bitten, un cuarteto ramplón de hard metal. Ellos dicen en su Web oficial estar influenciados por Led Zeppelin, Metallica o Janis Joplin, pero a la hora de la verdad lo que firman es un rock duro de manual, sin salirse de las tres o cuatro reglas básicas, sin el menor carisma, sin el empuje necesario para ganarse un hueco en los oídos del público, sin hacerse recordar. Por momentos, incluso se hacían realmente cansinos; todo lo contrario a lo que sí consiguieron Dirty Names como teloneros de Eldorado: que todos los asistentes que vieron su actuación, salieran de la sala Caracol hablando de ellos con auténtico calor y admiración en sus voces.

UFO se hicieron casi entero su histórico directo Strangers In The Night, un álbum que, a fin de cuentas, es como un recopilatorio, pues todos sus temas, ya sea en estudio o tomados del mismo trabajo capturado sobre las tablas, han terminado en las decenas de compilaciones oficiales y piratas que existen sobre el grupo: “Mother Mary”, “Only You Can Rock Me”, “Let It Roll”, “Too Hot To Handle”, “Doctor Doctor”, “Shoot Shoot”, etcétera; vamos, que menos “Natural Thing”, “Out In The Streets”, “This Kids” y “I’m A Loser”, el LP se lo repasaron sin contemplaciones. Su gira norteamericana de 1978 traída al nuevo siglo –y qué bien siguen sonando esas canciones–. Eso sí, tal vez “Lights Out” no debió ser la canción iniciática, ya que Mogg en frío no coge la dinámica trotona de la tonada con facilidad; de hecho, se la notó lenta en el desarrollo y a Phil un tanto espeso todavía –ya en 2004 comenté algo similar sobre su show: «Desde un primer momento salieron a meterse al público en el bolsillo, aunque algunos temimos por la calidad del concierto al ver que a Phil le costaba desarrollar sus estrofas en el primer tema»–.

África Paredes

Extrañamente recordaron un disco bastante olvidado, su CD Walk On Water –gira a la que asistí en la desaparecida Canciller, con un Schenker caprichoso que hacía que le afinasen la guitarra a cada composición finiquitada–, por medio de “Venus”. Y el resto les movió entre The Visitor y, como es lógico, su nuevo Seven Deadly, que demuestra ser un muy respetable lanzamiento pero, eso sí, falto de himnos. Por ello me extraña tanto que renieguen de los días en que compusieron maravillas como “Let It Rain”, “We Belong To The Night”, “Long Gone” o la dramática y memorable balada “Profession Of Violence”, con un Paul Chapman tratándose de igual a igual desde la guitarra con la leyenda setentas que Schenker había forjado unos años antes.

Subrayar la labor de Rob De Luca al bajo, el quinto componente que acompaña a Moore, Mogg, Paul Raymond y Andy Parker. No se pega las carreras de Pete Way, pero sí está a su nivel, tanto dando espectáculo como en lo que ha técnica instrumental se refiere. Quince canciones que no defraudaron, una lista bien escogida y una carretera –la de su carrera– que, por lo que parece, nunca llegará a terminarse. Seguiremos recorriéndola con ellos y disfrutando de su encomiable classic rock.

por Sergio Guillén
fotos por África Paredes
el reportaje fotográfico completo en: Álbum del Concierto

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