Crónica del concierto Bon Scott Revival Show (Sala El Sol, Madrid, 13/06/2013), por @renacerelectric

África Paredes

Hay personas que ponen a parir cualquier tipo de proyecto tributo que salga a la palestra; a mí, la verdad, me parece tan lícito tener una banda propia y escribir tus temas como montar una apuesta seria con la que rendir pleitesía a tus mayores. De hecho, menos en las ocasiones en las que el grupo homenajeado esté en activo y gire a nivel mundial con cierta regularidad, este tipo de conjuntos se me hacen incluso hasta necesarios para poder escuchar por primera vez o revivir sobre un escenario canciones o tiempos que no volverían a repetirse de otra manera. Por eso la idea del Bon Scott Revival Show la entiendo tan interesante, tan válida. Ya saldrá alguno diciendo: «Pero, ¿acaso AC/DC no es un grupo que sigue en la oficialidad». A lo que yo le contesto: Pero, ¿acaso puedes ver actualmente una recreación de los espectáculos setenteros que montaba AC/DC en los días en los que todas y cada una de las canciones las interpretaba frente al micrófono Bon Scott? ¿Acaso Brian Johnson –magnífico vocal, todo sea dicho– ha tenido, tiene o tendrá alguna vez el mismo registro que Scott? Pues Javier Alcón sí lo tiene cuando hace de impersonator de Bon.

África Paredes

Volviendo al tema de las “bandas tributo”, las hay que sólo se preocupan en repasar los éxitos de su artista o grupo idolatrado –así, mondo y lirondo–, e igualmente existen los que buscan el mayor parecido posible con lo que han decidido volver a la vida. Los que emulan, no únicamente las tonalidades o requiebros a la hora de entonar los textos, también calcan los pasos, posiciones, gestos, sonido, en definitiva, el desarrollo del show en su totalidad. Bon Scott Revival Show son de los segundos, de los que no dejan nada al azar. Cierto es que Sergio León (Angus Young) y el ya citado Alcón (Bon) son los que realmente hacen el auténtico ejercicio revival, ya que complementan su forma de atacar cada pieza con un juego escénico totalmente estudiado. Aun así, esto no quita valor al resto del quinteto, ya que las partes instrumentales de cada uno, bajo, batería y guitarra rítmica, salen con tamaña precisión que consiguen dar la veracidad final a todo este espectáculo.

África Paredes

Aquella noche en la sala El Sol se repasaron composiciones mil veces escuchadas o revisadas por decenas y decenas de propuestas musicales, tonadas tales como “Highway To Hell”, “Let There Be Rock”, “Whole Lotta Rosie” o “High Voltage”; aunque para los que buscamos el detalle, los que queremos que se extienda hasta sus últimas consecuencias la huella dejada por Bon Scott, pudimos entrar en estado de orgásmico regocijo cantando a voz en cuello “Gone Shootin’”, “Go Down”, la versión que hacían los australianos del “Baby, Please Don’t Go” o “What’s Next To The Moon”. El público asistente sintió sin duda ese viaje en el tiempo y, a lo largo de la duración de esta cita con el rock and roll, pudo jurar que los milagros existen y que Scott, por unas horas, había salido de su tumba para reunirse con su antiguo amigo Angus.

África Paredes

Minuto tras minuto tocaron en éxtasis de alto voltaje, a grito de “hágase el rock” menearon a su público con ese boogie que sólo un chico malo puede sacar de las tripas. Se volvieron a acostar con Rosie, mojando las sábanas entre erecciones eléctricas, para, a la postre, decirle aquello de: «Nena, por favor, no te marches». Para sacarnos de nuestras cárceles privadas, nos condujeron por la carretera al infierno mientras nos ofrecían un gustoso brebaje de sangre, invitándonos a pasar la pernocta en un motel del la ciudad del pecado.

por Sergio Guillén
fotos por África Paredes
el reportaje fotográfico completo en: Álbum del Concierto

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