'Crónica de una ficción', un relato crudo y comprometido sobre Afganistán, por @BorjaDiazMerry

   Los libros escritos por periodistas corren el riesgo de asemejarse a crónicas prolongadas y enlazadas con análisis basados en las experiencias que aporta la cobertura informativa de los hechos y en los testimonios de fuentes y expertos. 
   Alejado de esa tendencia, 'Afganistán. Crónica de una ficción' ofrece un crudo, comprometido y completo relato de la historia reciente del país centroasiático. Publicado por la editorial Debate, el libro se detiene en la narración de historias personales de afganos que han visto su vida y la de los suyos truncadas primero por la violencia del régimen de los muyahidines que sembró el caos hasta 1996, después por los talibán que impusieran su férreo mandato y, finalmente, por la administración impulsada por las fuerzas internacionales que derrotaron a los integristas y que a día de hoy mantiene a los 'señores de la guerra' en el poder.
Portada de 'Afganistán. Crónica de una ficción', editorial Debate
   Periodista y cooperante, Mónica Bernabé es el único enlace informativo directo que tiene España en Kabul de forma permanente, la única cronista asentada en la capital afgana desde hace más de un lustro y que está dispuesta a desplazarse a cualquier ciudad o aldea que se convierta en foco informativo en un país definido, como ella misma sostiene en su obra, por multitud de tonos grises y no por el contraste de  negros y blancos que todo el mundo suele pensar. 
   En su compendio de vivencias personales y profesionales de los últimos doce años en Afganistán, Bernabé inicia el relato con la narración de su primer periplo al que entonces era el feudo de los talibán, un primer viaje como 'turista' para descubrir la realidad de una red de escuelas clandestinas para mujeres y niñas que lograba evitar la censura de los integristas y formar a varias decenas de féminas para que algún día pudieran volver a salir a la calle para trabajar y aplicar sus conocimientos. 

   La situación de la mujer en Afganistán es uno de los ejes centrales de la obra, junto a la denuncia de los continuos abusos y violaciones de Derechos Humanos cometidos en el país en la historia reciente y a la impunidad que sigue imperando, gracias a la complicidad de la comunidad internacional. 

Mónica Bernabé, en una imagen facilitada por la editorial Debate

   Bernabé no se limita a relatar historias en 'Crónica de una ficción'. Su trabajo va más allá y le lleva a investigar cada caso a fondo, sin dudar un momento en desplazarse al lugar de los hechos, bajo la protección de un burka si es necesario, para hablar con los afganos y con el mulá correspondiente, en la mayoría de las ocasiones obteniendo la evasiva como respuesta, cuando no la amenaza para que deje de intentar aproximarse a la verdad. 

   Capítulo aparte merecen los perfiles que traza de los 'señores de la guerra' que siguen acompañando al presidente afgano, Hamid Karzai, en la administración del país. La periodista, una vez más, no se queda con los testimonios que permiten atisbar el historial de crímenes y abusos de los muyahidines que continúan gestionando poder militar y económico en Afganistán y se decide a conocer en persona a muchos de esos criminales para obtener su versión de los hechos. 

   Sin duda, 'Crónica de una ficción' es un relato comprometido con la denuncia de los abusos y la impunidad que sigue imperando en Afganistán, una obra que merece la pena leer con detenimiento. 

    En una entrevista concedida a La Trinchera Informativa, Mónica Bernabé ha subrayado que Afganistán no podrá avanzar hacia la paz y la estabilidad ni superar la "impunidad" mientras al frente del Gobierno sigan acompañando a Karzai como vicepresidentes "dos de los principales criminales de guerra" del país, en referencia a Mohammad Qasim Fahim y Abdul Karim Jalili. 

Una de las fotografías de Mónica Bernabé que ilustra 'Crónica de una ficción'

   La periodista tiene claro, además, que el país "no está preparado" para salir adelante sin la ayuda de la comunidad internacional y ha mostrado su preocupación por lo que pueda suceder cuando las fuerzas bajo mando de la OTAN materialicen su repliegue en 2014, tanto porque el país carece de potencial económico para financiar a la Policía y el Ejército que deben garantizar la seguridad como por el hecho de que no tiene un sistema judicial independiente que pueda poner fin a la impunidad criminal reinante. Su receta es que Afganistán necesita "paz, educación y desarrollo económico" para salir del atolladero en que se ha sumido tras casi treinta años de guerras sucesivas. 

   En la conversación con La Trinchera, Bernabé afronta cada pregunta con decisión y sin titubeos y no tiene inconveniente en ser repreguntada. Se percibe su interés por los temas y que su memoria guarda cada cara y cada situación que ha vivido. 

   Ante la pregunta de cuál ha sido la experiencia que más le ha marcado en todos estos años, Bernabé ha dudado por unos instantes antes de decantarse por "un cúmulo de experiencias", entre otras, la historia de Nadia, la niña a la que un proyectil cambió su vida y la de su familia y le llevó a disfrazarse primero de niño y después de hombre para sacar adelante a los suyos, y la experiencia del fotógrafo Emilio Morenatti, que perdió un pie por la explosión de artefacto explosivo contra el vehículo blindado en el que viajaba por Kandahar, en el sur de Afganistán, una situación que a ella misma le podría haber tocado vivir.

   Bernabé no olvida contar en 'Crónica de una ficción' su experiencia con los responsables de la Política de Comunicación del Ministerio de Defensa español, un relato completo con nombres y apellidos de las trabas impuestas a su labor en el país asiático desde la cómoda sede ministerial de Madrid. Ella misma lo ha reconocido en la entrevista con La Trinchera, en la que no ha dudado en lamentar el trato recibido por su propios "compatriotas" de Prensa del Ministerio de Defensa, frente a la ayuda y colaboración que le han dado responsables de otros Gobiernos con fuerzas desplegadas en Afganistán.

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