Crítica de la obra de teatro ‘Júbilo Terminal’, por Irene Lopez Navarro (@IreneLN)

ENTREVISTA A JOSÉ PEDRO CARRIÓN Y VALERY TELLECHEA
JÚBILO TERMINAL

Con uno de los textos más honestos que he leído y una humilde escenografía, José Pedro Carrión y Valery Tellechea hacen un ejercicio de crítica y autocrítica brutal. Un maestro de maestros y una joven alumna son los personajes interpretados por Carrión y Tellechea con maravillosa fluidez, regalándonos momentos que no se olvidan nunca. Una obra que no deja indiferente a nadie y cuyo recuerdo y reflexión perduran en el tiempo. Las miserias del teatro español y de la profesión de actor sobre las tablas, expuesta a la crítica del público de Júbilo Terminal.
  
 Júbilo Terminal
Foto: Maia Nogueira

 
¿Qué es Júbilo Terminal?


JP.Carrión: Puritito "regocijo", como dicen
los portugueses. Y el sentido de "basta ya" que creo que late en la
conciencia de todos. En el teatro y en la vida. Si alude a viaje, es la última
estación, a la que no consigues llegar, pero es imposible no encaminarte...
                                                                                                                                
¿Cómo surge este texto?

V.Tellechea: Joaquim Benite, director del Festival de
Teatro Internacional de Almada, fallecido recientemente, llama a José Pedro
preguntando por "Cosmética del enemigo", una producción de Concha
Busto que José Pedro interpreta junto a Jesús Castejón, en el momento en el
que éste último entra por la puerta de casa. Dicho espectáculo ya no se
encontraba en cartel. Joaquim pregunta que si podemos hacer algo, ¿Cuánto
tiempo nos das? 24 horas. Entre José Pedro, Jesús, y yo, decidimos que no
podíamos desperdiciar dicha oportunidad, así que elaboramos un dossier previo
como pretexto. Automáticamente, al día siguiente, nos pusimos a escribir
José Pedro y yo. En 20 días cerramos la primera versión y en 20 días la
ensayamos.
                                                          
Júbilo Terminal es una crítica
voraz y también una autocrítica al mundo de las artes escénicas tal y como
lo conocemos... Y esto puede molestar ¿Qué han sido más las críticas o los
halagos?

JP.Carrión: Ambos están conviviendo... Sin embargo,
el impulso que Benite y Castejón nos dieron tiene algo misterioso. Hacemos la
función cada día y cada día queda algo oculto por descubrir, en los
personajes, en la situación, en las personas que vienen... Algo que contagia,
que prende, que da alegría, esperanza, ganas de cambiar... Debe ser su sentido
político...

                                                           
¿Qué pretendéis con esta obra?

V.Tellechea: Reflexionar sobre lo que nos inquieta,
sobre lo que amamos, profundizar en la amistad, y crecer cada día a través de
estos dos personajes, tan parecidos a nosotros, pero profundamente tan
distintos.
                                                          
¿Qué aporta Júbilo Terminal a un
maestro de la interpretación como tú?
                                                                      
JP.Carrión: Realmente un maestro es quién sabe
aprender, porque tiene ese placer y ese esfuerzo. Yo me veo empezando un viejo
sueño, como un niño con un juguete, que no deja de sorprender. El juguete que
Val me ha regalado. Sin Valery no lo hubiera hecho jamás.
                                                          
De todo lo que os dicen los
espectadores tras la función ¿Qué comentario te ha impactado más?
                                                          
V.Tellechea: Que mi personaje es una enfermera del
alma.
                                              
¿Cuántas funciones habéis hecho de
Jubilo Terminal?

                                                                      
JP.Carrión: Las numeramos como botellas de un vino
preciado. 35 hasta el día de hoy. Teniendo en cuenta que estrenamos durante el
festival de Almada en Julio de 2011, puedes hacerte una idea de la vida precaria
que tienen las funciones de teatro en nuestro país.

                                                           
En el Sol de York estaréis hasta el
22 de septiembre. ¿Cerráis ahí o larga vida a Júbilo Terminal?

                                                                      
JP.Carrión: Parece tener cada día más sentido,
entonces por qué pensar en abandonarla. Está pensada para viajar, allí donde
haya interés, con dos maletas y tres personas, incluido el Técnico, tan
importante y activo en la obra. Cuando Manolo Collado, el último empresario
privado que he conocido, veía que una obra interesaba la dejaba vivir. Hoy
día, vayan bien o vayan mal, las obras sucumben al prejuicio de lo que se
llama Programación. Claro está, es un efecto del teatro hecho con dinero
público.
                                                          
En un principio y por el tema que
se trata en Júbilo Terminal puede parecer algo endogámica sobre la profesión
de actor… Teatro sobre el teatro pero he comprobado en primera persona que no
es así. Explica al público que todavía no ha ido qué es lo que va a ver, a
experimentar y con qué se va a identificar.

V.Tellechea: Lo que me pasa a mi no me pasa a mi sola.
Júbilo Terminal está hecha con el ruido de otros, y si el teatro es espejo de
la vida, que se hable de teatro en Júbilo Terminal, no es más que un reflejo
más. Las nuevas generaciones no pueden cumplir sus sueños, y a los más
mayores no les funcionan las viejas formas. Juntos, en cualquier oficio,
profesión, país o ciudad, necesitamos encontrar nuevos caminos para hacer un
mundo mejor, aunque suene a tópico, todos lo necesitamos.
                                                          
Para terminar, José Pedro recítanos
(el lector sabrá leerlo como le corresponde) tu fragmento favorito de Jubilo
Terminal.
                                                                      
JP.Carrión: Por azar me encontré un día con estas
palabras de Cicerón, que la llamada de un móvil ficticio del público
distorsiona, cuando las digo en escena: "Hago más caso de mi propia
conciencia que de todos los juicios, que los hombres hagan sobre mi."
Y estas otras, que nacen de mi propia
herida: "Este es el teatro que aprendí para siempre y que no he podido
hacer hasta ahora..."
 


Hasta el 22 de septiembre en la Sala El Sol de York
De jueves a sábado 20.30h
Domingos: 19h 

                                                          

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