Cooperación en Afganistán: los españoles invisibles, por @CarlosPenedoC

  • Por cada euro destinado a cooperación, se han gastado ocho en seguridad
  • Sanidad, educación o infraestructuras han registrado un avance notable en la provincia bajo responsabilidad española

Artículo publicado originalmente en Estrella Digital.
Hospital de Qala i Nau (Foto: Miguel Lizana/AECID).
España ha realizado una valiosa labor de cooperación al desarrollo en Afganistán durante los últimos ocho años, oculta informativa y también políticamente bajo la presencia militar, la insurgencia, el terrorismo, los atentados y las víctimas mortales propias y locales. La reconstrucción del país es el mandato de Naciones Unidas y objetivo último de la fuerza internacional ISAF: en escenarios como el Afganistán de la última década, la cooperación sin seguridad es directamente imposible. Difícil escapar por tanto a una aparente paradoja: por cada euro destinado a cooperación -alrededor de 400 millones de euros-, ha sido necesario invertir ocho en seguridad -3.200 millones-, en mantener un importante contingente militar que hiciera posible la primera labor.
Escuela secundaria (Foto: M.L./AECID).
A la cola en desarrollo
El país al que llegan los militares españoles a comienzos de 2002 y los trabajadores de la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo –AECID- desde 2005, cuando nuestro país se hace responsable del equipo de reconstrucción provincial –PRT- de Badghis, se encuentra entre los últimos puestos del planeta: 10.000 millones de dólares de PIB (la centésima parte de la economía española), 1.000 dólares de renta per cápita (España, 30.000), puesto 175 de 187 países en el Índice de Desarrollo Humano. Otros datos: esperanza de vida en 49 años; uno de cada cinco niños nacido vivo muere antes de los cinco años.
El marco político de la cooperación española en Afganistán lo establece la cumbre de Londres de 2006, con dos acuerdos, el denominado Afganistán Compact y la Estrategia Nacional de Desarrollo Afgana, donde se fijan las prioridades en reconstrucción, desarrollo y seguridad del país; y la Conferencia de Bonn de diciembre de 2011, que acuerda un plan de reconciliación, mitigar los efectos de la retirada internacional del país y establecer mecanismos multilaterales de financiación.
Sanidad, educación e infraestructuras
España ha invertido en cooperación en Afganistán alrededor de 460 millones de euros, computando todas las administraciones y organismos, de los que aproximadamente la mitad han sido ejecutados directamente por la AECID en proyectos de desarrollo acoplados a la planificación de las autoridades afganas.
Hospital de Qala i Nau (Foto: Miguel Lizana/AECID).
Un primer capítulo de efecto directo sobre la vida de los 400.000 habitantes de la provincia ha sido el de la salud pública (alrededor de 12 millones de euros): la AECID ha rehabilitado, ampliado y equipado el hospital provincial de Qala i Nau (la capital, 40.000 habitantes), con una capacidad de 106 camas y donde se atienden 60.000 pacientes al año. En él se ha construido un nuevo pabellón materno-infantil y una unidad de atención a niños malnutridos. Además, se han construido siete clínicas rurales que ofrecen atención primaria a más de 140.000 personas; y se han creado una escuela de Matronas y otra de Enfermería.
Un segundo grupo de actuaciones ha incidido directamente en la educación pública (alrededor de seis millones de euros), con la construcción de tres institutos de educación secundaria y seis escuelas primarias en zonas rurales, más 428 módulos de escolaridad temporales, en los que estudian 12.000 afganos, alrededor de un 40% de ellos niñas. Se ha construido en la capital un centro de formación multiusos donde se han formado cerca de 400 profesores de ambos sexos.
Centro de formadores (Foto: Miguel Lizana/AECID).
El apartado de infraestructuras rurales de comunicación ha requerido el mayor volumen económico (23 millones de euros) para construir la única pista de aterrizaje de la provincia, cerca de 160 kilómetros de carreteras rurales transitables todo el año y el asfaltado de ocho kilómetros de calles en la capital. Se ha cedido a las autoridades un parque provincial de maquinaria (35 máquinas para obras públicas), imprescindible para el mantenimiento de las infraestructuras. Por su parte, en agua y saneamiento público se han invertido más de siete millones de euros que han financiado una red de agua para consumo doméstico y de saneamiento público en la capital, 55 pozos comunitarios en zonas rurales y diversas actuaciones en situaciones de emergencia por inundaciones o sequías.
La cooperación española ha incidido también en la capacitación agraria mediante proyectos en el área de agricultura y desarrollo rural como la mejora de la gestión de bosques comunales de pistachos, gestión del agua, creación de unidades veterinarias locales, y la puesta en marcha del primer centro universitario de la provincia centrado en estos ámbitos.
Escuela secundaria (Foto: Miguel Lizana/AECID).
Existen dos ejes transversales en toda la actuación de la AECID en Afganistán, gobernabilidad local (formación de empleados públicos) y género, con la creación de asociaciones productivas de mujeres (huertos, avicultura, alfombras), alfabetización y campañas de sensibilización.
La actuación directa de la AECID sobre el terreno afgano ha beneficiado directamente a 300.000 habitantes de la provincia y ha supuesto la creación de 500 puestos de trabajo locales.
Sumado a lo anterior, España ha realizado contribuciones a diversos organismos internacionales dirigidos a apoyar al Gobierno afgano principalmente en educación, construcción de carreteras y agricultura y agua, canalizado fundamentalmente a través del Banco Mundial y del PNUD de Naciones Unidas, por importe que superan los 100 millones de euros.
2013 y traspaso de poderes
En un proceso similar al de la seguridad, 2013 para la cooperación española en Afganistán es un año de transición y de traspaso de la dirección de los programas y la gestión de los proyectos a las autoridades locales. Se mantienen actuaciones tanto bilaterales como multilaterales, por un importe próximo a los 30 millones de euros hasta 2015, dirigidos en parte a la desmovilización y reinserción en la vida civil de combatientes; la continuación del apoyo a proyectos como el Centro de Formación de Profesores o la Escuela de Enfermería, la capacitación de funcionarios locales y diversas iniciativas relacionadas con el hospital de Qala i Nau.
Women Training Center (Foto: Miguel Lizana/AECID).
De lo anterior se deduce que la cooperación española continuará por vía menos directa al menos dos-tres años. Atrás queda mucho y buen trabajo, en gran parte innovando en un escenario y con un modelo mixto militar-civil –PRT- del que no había precedentes. Y con una sensación de cara a la opinión pública española algo clandestina: la AECID sí ofrece información y en abundancia al periodista interesado, pero poco de Afganistán aparece en su página web, nada sobre Afganistán en el actual Plan Director de la Cooperación Española 2013-2016, poco sobre cooperación al desarrollo en Afganistán trasciende a los medios de comunicación.

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