Cola de parados, cola de 'subempleados', por The Observer

Si tienes trabajo, lo raro es lo tuyo. Y lo mío, que, por el momento, mantengo mi puesto. A mí ya me bailan las cifras de los desemplados en España, ya no sé por cuántos millones vamos, pero sí sé que cada día se suman miles a esta cola del paro que no se acaba nunca. El Mundo Today titulaba hace casi un año 'Una cola del INEM invade territorio francés' y no parece tan descabellado viendo los tiempos que corren. Hace un par de meses este sketh nos anticipaba lo que ha de veniry es que ya lo estamos asumiendo. La crisis no puede justificarlo todo ni todo lo debe poder. Aquí hay dos bandos. Siempre hay dos bandos: políticos-ciudadanos; empleadores-empleados; público-privado...

Cada vez son más los que tienen menos, así que el que conserva su trabajo -por mal remunerado que esté, aún si no respetan convenio, aunque no medie un contrato...- es el rey tuerto en este mundo de ciegos. Y el que no traga las insultantes condiciones ni acepta las nuevas reglas del juego no come. Así está el patio: muy mal. Nos queda protestar, como estos trabajadores que, hartos con su situación laboral, todavía advierten cómo empeora y no se quedan de brazos cruzados.

 

 

Este post va por los despedidos sin que proceda, por los nunca empleados, por los eternos becarios, por los que se desesperan porque buscan y no encuentran, por los que no llegan ni a principios ni a fin de mes, por los que no tragan con cualquier contrato, por los que protestan y resisten: para todos los que quieren y exigen currar con en condiciones. Y para que sigamos solidarizándonos con aquellos que lo pasan peor. Tomemos nota de iniciativas como estas (y que no tengan que durar mucho):

 

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*