Claudio Trina: "Paraíso en el Hades es una obra de teatro subjetiva, no abstracta", por @Silvia_SRubio

Paraíso en el Hades, un enfrentamiento del alma de un individuo con sus propios fantasmas a lo largo de su viaje por la vida. Una obra de teatro alternativo, creada, dirigida e interpretada por Claudio Trina. Una coproducción junto al Centro Internacional de Investigación Teatral (TNT) de Sevilla y con el patrocinio del Instituto Italiano di Cultura de Barcelona, que mañana y el próximo día 16 se podrá disfrutar en el espacio teatral Porta 4 del barcelonés barrio de Gràcia. Con el objetivo de profundizar en el subjetivo argumento de esta obra de teatro artístico y en sus porqués, Mi Gatekeeper se cita con su creador. Claudio es un joven italiano de Roma, de ojos castaños y facciones marcadas al estilo griego. Un actor que comenzó a investigar la expresión artística y corporal hace ocho años y desde entonces ha ido madurando profesionalmente hasta llegar a su primera creación artística, Paraíso en el Hades, un retrato de la desnudez psíquica del ser humano, en la que el espectador probablemente vea reflejada alguna etapa de su propia experiencia vital. Paraíso en el Hades es una obra de teatro en continua evolución, que va mejorando conforme Claudio se alimenta de las reacciones del público e interioriza la interpretación del personaje. Después de cada representación Claudio acaba agotado físicamente, pero casi más a nivel psicológico, dado el peso trascendental que se desprende de la obra. Este vuelco en cuerpo y alma en cada una de las representaciones de su obra le llevó a ganar el premio a la Mejor Interpretación en III Certamen de Nuevos Investigadores Teatrales Cenit de Sevilla 2011. Tres años después, continúa representando al principal y único personaje de Paraíso en el Hades, una obra que a día de hoy goza de un bagaje artístico y escénico tan mejorado que hará las delicias del amante del teatro más alternativo.

Paraíso en el Hades es la evolución de un primer montaje escénico, Locos. Le llamarán Tito, que creaste durante tu etapa de estudiante de teatro en Tenerife. ¿Cómo nació esta primera aproximación a lo que es hoy Paraíso en el Hades?

Locos. Le llamarán Tito surgió en Tenerife mientas estaba haciendo un curso sobre la expresión del surrealismo en la Escuela de Actores de Canarias. Este curso me dio las herramientas para empezar a poner en marcha y conectar cosas que ya estaba escribiendo. Allí tuve la posibilidad de tener un teatro a mi disposición al que acudía para seguir investigando y creando nuevas posibilidades de expresión artística de lo que quería transmitir.

¿Qué era eso que querías trasmitir?

Quería buscar la manera de expresar la vida de este personaje, Tito. Cogí algunos elementos de mi vida personal, de mi propia experiencia vivida, y junto a algunos textos de la Divina Comedia de Dante y otros escritos por mí, fui creando el recorrido de vida del personaje. Aún así, me faltaba dramaturgia, claridad. Grabé este esbozo de representación y se lo presenté al Director Artístico del carnaval de Tenerife, Sergio García Ramos, con el que empecé a trabajar y que me ayudó a encontrar las conexiones para crear una historia más clarificadora para el espectador, que no fuese algo totalmente abstracto, si no que tuviera un hilo conductor, que fuese una historia.

¿Cómo se desarrolló el trabajo en el TNT de Sevilla hasta llegar a lo que es hoy Paraíso en el Hades?

Desde que empecé a trabajar junto al TNT de Sevilla la obra se ha ido adaptando a una forma más de producto teatral. A la vez que ellos trabajaban en la recopilación de material para la creación de un dossier, yo seguía trabajando en la sinopsis y el prólogo de la obra junto a Patricia Aguilera, que entonces trabajaba en el departamento de producción del TNT, y también sobre la composición de los movimientos del personaje, la escenografía y mi preparación mental y física para afrontar el personaje. Se añadió un poema escrito por Patricia y las voces en off y también me ayudaron mucho en la producción y difusión de la obra en las salas de teatro alternativo.

Paraíso en el Hades es un juego de palabras que vendría a significar paraíso en el infierno, en el inframundo, según la mitología griega, ¿es eso para ti la vida?

Nooo, no pero…mmmm… -Claudio agacha la mirada y se queda pensativo durante algo más de diez segundos- en mis análisis personales, en mis confrontaciones conmigo mismo y con otra gente iba entendiendo y analizando que había algo en mi que no me gustaba. Entonces me di cuenta que estaba luchando contra mis inseguridades. Esto, por supuesto, lo hice en mi intimidad. Y Paraíso en el Hades es el reflejo de lo que yo aprendí durante este proceso de análisis y catarsis personal. El Hades es el miedo que nos supone esta afrontación de nuestras dudas e inseguridades.

¿Es entonces una obra autobiográfica?

La obra son análisis personales, que me siento obligado expresar, y que escribí para darles un sentido. Y este sentido es que la obra es una lucha contra todos los tormentos personales y fantasmas que todos llevamos dentro y que salen en determinados momentos de nuestra vida. Esta confrontación es una manera de ir más allá. De crecer y madurar como persona. Es autobiográfica porque yo la escribí en base a mi propia experiencia, pero no lo es porque este es un proceso que experimentan todos los seres humanos en algunos momentos de su vida.

Una de las escenas de Paraíso en el Hades representa la violación de un adulto a un niño, ¿cuál es el sentido metafórico de esta escena?

Creo que pegaría mas definirlo como abuso del poder autoritario que se crea en la posición establecida entre padres e hijos. El hijo resulta ser inferior a un progenitor por haber nacido de él, como algo de su pertenencia, y éste, en la mayoría de los casos, acabará haciendo lo que a sus padres les gustaría que hiciera. Pero los niños, que luego serán adultos, también son seres individuales y libres, que han de convertirse y desarrollar aquello que lleven dentro. Para mí esta es la metáfora: la crueldad y el abuso que ejercen los adultos, en general, sobre los niños, a los que no dejan desarrollarse libremente en muchos casos.

Esta vez la representación viene acompañada de algunas novedades que dotarán a la obra de un carácter más popular, ¿puedes desvelarlas?

Sí, esta vez habrá vino, música en vivo de la mano del guitarrista Jaume LLauradó, un diseño de iluminación y sonido creado por Alejandro Dolader, que hará del infierno algo todavía más abrumador. Y también cabe la posibilidad de un coloquio tras la obra, con el fin de que el público pueda aportar su visión y la sensación que le produjo la obra.

¿Qué puede esperar el espectador de Paraíso en el Hades?

La propuesta es que el espectador tenga la posibilidad de seguir el hilo conductor. Que luego quiera seguirlo o no, eso ya es elección personal. A mi no me gusta que el espectador acuda y no tenga algo a lo que agarrarse para que la obra tenga una lógica de todo lo que está viendo. Hay gente que pide esta lógica, que la necesita, y hay quien prefiere y tiene mayor capacidad creativa para interiorizar el surrealismo. Pero, en definitiva, el objetivo del teatro es llegar a cuantas más personas mejor, y yo no quiero perder espectadores en mi interpretación porque no entienden nada. La obra es subjetiva, pero no abstracta.

¿Y qué esperas tu de él?

Que pueda ponerse en juego, que venga con una predisposición para vivir una experiencia, que no se monte una película previa antes de ver la obra, que venga como un lienzo en blanco. Y sé que esto no es fácil porque cada uno de nosotros llevamos colgando el rabo de nuestra identidad, y es difícil hacer la separación entre la vida real que llevamos fuera y lo que seremos, o me gustaría que fuesen, dentro de la sala. Me gustaría que se despojasen de todo y que entrasen desnudos (metafóricamente hablando) a la sala, que entrasen a ver y a disfrutar de otra realidad paralela.

Una película: El club de los poetas muertos, de Peter Weir
Un libro: Siddhartha, de Hermann Hesse
Un héroe: Rocky Balboa
Un color: celeste
Una frase: “Que nada te distraiga”

Archivado en: Barcelona, Cultura, Entrevistas

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