Cine y política, por José Manuel Padilla Ruiz (@jmpadillar)

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La presentadora de la la Gala de los Goya, Eva Hache, mantuvo una actitud reivindicativa y crítica con la situación del país. Fuente. Cuatro

José Manuel Padilla Ruiz. Periodista

La Gala de los Premios Goya, la ceremonia más importante del cine español, tuvo un protagonismo "esperado", como es el caso de las situación social y la crisis económica que padece España y los recortes del Gobierno.

De nuevo la "politíca" se mezcló con la "cultura". Desde el famoso "No a la Guerra", para criticar la participación de España en la guerra de Irak, en esta ocasión fueron los recortes.

Las reivindicaciones de los cineastas tuvieron como diana, los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy, quienes han tenido su espacio junto a los galardones, entre otras reivindicaciones.

Algunos de ellos fueron: Maribel Verdú quien dedicó su premio "a los que han perdido su casa y sus ilusiones".

Una de las intervenciones más polémicas fue la de la actriz, Candela Peña, quien afirmó que vio morir a su padre en un "hospital público sin mantas" y aprovechó la ocasión para pedir trabajo.

Sin olvidar las alusiones de la presentadora, Eva Hache, a la corrupción y los recortes.

El presidente de la Academia, González Macho reivindicó: "El cine no pertenece ni a los de la ceja, ni a los del bigote, nos pertenece a todos"

Son muchos quienes han criticado que algunos actores intenten "politizar" el cine.¿Pero puede separarse realmente?

El cine forma parte de nuestra vida, refleja fantasías, sueños y realidades. Por ello, yo no voy a ser quien censure a los cineastas.

Actores, actrices, directores, cineastas  en general están en su derecho de apoyar las causas que consideren justa. 

El cine es cultura, y como tal debe ser tratado. La política se cuela en los Goya, porque el sector audiovisual es tratado por los gobiernos de turno con "palo" y "zanahoria" en función de las épocas.

No debemos olvidar que como Cultura que es, las Administraciones Públicas están obligadas a proteger, promocionar e incentivar los medios audiovisuales. Independientemente de sus reividicaciones.

Finalmente debemos recordar a quienes intentan desprestigiar nuestro cine llamando despectivamente "titiriteros" a los actores, y se acuerdan de ellos, a veces, cuando triunfan cruzando el charco.

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