Cinco trucos increíbles para no estafar al lector, por @CarlosPenedoC

Columna de opinión publicada también en Estrella Digital.
En cualquier manual de márquetin digital y de redacción en la web, manuales de pelo corto, medio pelo o pelo largo, se encuentra que los listados en los titulares incrementan la cantidad de lectores. En un contexto de sobredosis de información, la clave es captar la atención, que se lea este artículo y no otro.
Se nos dice que hay algo en los números que nos atrae, despiertan la curiosidad, que es además una forma de titular concisa y directa y hasta crean intriga. Su efecto mágico se multiplica con un adjetivo potente, como en esta columna.
En apenas 48 horas he podido leer en blogs y prensa digital de la competencia Cinco cosas que son más fáciles en un Mac que en un PC con Windows; 42 citas imprescindibles de la literatura en español; Seis cosas que todavía no sabes sobre el día de San Patricio; 10 cosas que no sabías sobre los "clicks" de Playmobil; Seis errores que no deberías cometer nunca con la pasta; y Diez razones por las que se vota a Donald Trump (la incoherencia de la escritura de las cifras en números o letras procede del original). En total suman 79 claves imprescindibles, algunas más logradas que otras.
Como en todo, existe el peligro de abusar de la fórmula, que puede tener más inconvenientes que ventajas.
A continuación, un listado con cinco consejos para no utilizar listados en los titulares y cuerpo de los artículos.
  1. Asuntos complejos no tienen explicaciones simples. No llegaría tan lejos como para hablar de desfachatez intelectual (reciente y recomendable libro de Ignacio Sánchez Cuenca), pero sí hay algo en esta fórmula de opinador pontificando sobre lo divino y lo humano con numeración a modo de mandamientos. Se dice que en el ecosistema digital los textos largos no se leen y se aconseja no pasar de 500 palabras, hasta que uno encuentra un estudio bastante serio que indica que la calidad se lee, independientemente de su extensión, y que Google penaliza los textos excesivamente cortos.
  2. Peligro: no cumplir expectativas. Casi siempre defraudan, hay que clicar por si acaso pero raramente alcanzan este tipo de textos el paraíso que prometen, como aquellos artículos de The New York Times encartado en El País, magníficos titulares y contenido a un nivel muy inferior. Entre el número y el adjetivo atractivo, los lectores entrarán en estampida a leer el artículo... y saldrán escaldados.
  3. Falsa claridad mental. Existen dos corrientes de pensamiento, una que defiende números impares entre cinco y nueve; otra más partidaria de números redondos, 10, 100, 50... El mensaje estructurado y numerado refleja una mente prodigiosa. Se promete resolver un problema o una necesidad en 45 segundos. Los más honestos incluyen enlaces, lo que convierte el minuto escaso en 100 horas.
  4. Espejismo digital. "Escribes para dos tipos de públicos: las personas y los buscadores". Ya está el lío, hay que pensar en el contenido y en la empresa.Aquí aparecen también dos falsos amigos: la inmediatez y el poder de la imagen en estos tiempos digitales en detrimento del texto. En la sobreabundancia de fuentes e información, tenemos además prisa por encontrar y despachar lo que buscamos."La saturación de imágenes tiende a provocar ceguera", afirma Joan Fontcuberta, premio nacional de ensayo, premio nacional de fotografía, con una estupenda exposición antológica en el Canal de Isabel II de Madrid, quien desmitifica el poder de la imagen como notario de la realidad, de la verdad o de los hechos.
  5. Dos siglos de plazo. No corramos a establecer los principios de la nueva redacción en la era de internet. Desde la invención de la imprenta hacia 1440 hasta la aparición del primer periódico pasaron dos siglos. Por tanto, no debemos impacientarnos si no acabamos de comprender la utilidad de las ondas gravitacionales o el acelerador de partículas, quizá haya que esperar varios siglos para que surja algo concreto y socialmente útil basado en esos avances científicos. La ciencia básica no tiene resultados inmediatos, el márquetin los busca desesperadamente.
La revolución digital es reciente, asistimos a la quiebra del modelo de negocio de la prensa en papel, al auge de los dispositivos móviles. En mitad del incendio es complicado adivinar lo que crecerá en el solar, si las cenizas abonan o empobrecen el suelo.
Como se puede comprobar, el listado anterior está bastante forzado. Es para confirmar o desechar si la fórmula de titular con números funciona.

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