Campeón Real

El Real Madrid es el nuevo campeón de la Copa del Rey ACB. Los blancos, con un Llull estelar y un Carroll decisivo en los momentos clave, se impusieron con justicia al Regal Barça (74-91) y vuelven a reinar en lo más alto del palmarés de la competición.

Han tenido que pasar 19 años para que el Real Madrid sumase su 23º título. Y qué mejor escenario para hacerlo que en casa del eterno rival, en un Palau Sant Jordi de récord, con 15.128 espectadores (máxima asistencia en la historia de una final de Copa). Pudieron haber sido 15.129, pero en un decisión sin precedentes, el ciudadano que da nombre a la competición no estuvo presente para entregar la Copa.

Su puesto lo ocupó el ‘MVP’ Sergio Llull, imparable desde el 6,75 (5/6, con dos espectaculares anotaciones sobre la bocina del segundo y el tercer cuarto), y que estuvo escoltado por un Jaycee Carroll providencial cuando su equipo más lo necesitaba.

Dominó el Real Madrid desde el salto inicial a un Barça que solo funcionó a base de corazón.  Los azulgrana pagaron cara la intermitencia de Navarro y Lorbek, que tan solo acudieron al rescate de la constancia de N’Dong en el tercer cuarto.

Hasta entonces, el partido había sido propiedad de un Llull letal en el ‘crunch time’ y que una y otra vez se asociaba con Carlos Suárez. Eterno aspirante a internacional (quizás en la era ‘post Scariolo’ lo consiga), el alero madrileño supo aprovechar su superioridad física al poste bajo ante los defensores azulgrana. Gracias a ellos, los blancos alcanzaron los nueve puntos de ventaja (23-32) mediado el segundo cuarto. El Barça, siempre a remolque, lo intentaba a arreones. Pero a la mínima que los catalanes se acercaban en el marcador, ahí aparecía Llull para desvanecer la ilusión del anfitrión.

La asociación, solo momentánea, entre Navarro, Lorbek y N’Dong metió en aprietos a la infranqueable defensa  blanca en el tercer cuarto. Fue entonces cuando el equipo de Xavi Pascual soñó con la remontada, llegando a acariciarla con un 51-52 (min. 27) que resultó un espejismo. Pablo Laso respondió con un tiempo muerto que dio el pistoletazo de salida al recital Carroll. Ocho puntos consecutivos del escolta mormón y otro triple de Llull sobre la bocina disiparon las aspiraciones del Barça que el ex de Gran Canaria, con 14 puntos más en el último cuarto, esfumó de forma definitiva.

El cambio de ciclo, al menos en la Copa ACB, ya es una realidad. Sobre todo después de una derrota que escuece (en casa y vapuleados ante el eterno rival) en Can Barça. La renovación de un proyecto poco atractivo para una afición que da la espalda al equipo en el Blaugrana debería ser la principal preocupación de Sandro Rosell. En el palco prefirió reír las gracias de Florentino Pérez. Ver para creer.

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