Buena sentencia para los trabajadores, mala para los ciudadanos, por @salvemostelema

El blog Julià Álvaro:

Ya tenemos sentencia sobre el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) de Telemadrid. El ERE es improcedente. Así pues, enhorabuena para los 861 trabajadores afectados: o los readmiten o, en muchos casos,  les casi triplican sus indemnizaciones. No está mal. Una sentencia como la que acaba de emitir el Tribunal Superior de Justicia de Madrid refuerza la democracia en tanto que frena un evidente abuso de poder. Lo que no está tan claro es que estemos ante una buena noticia para los ciudadanos de Madrid en general. Puede parecer contradictorio, pero no lo es. No lo es porque aquí hay un elemento que lo distorsiona todo, me refiero a los dirigentes políticos de la Comunidad de Madrid que no van a reconsiderar su utilización personal y partidista de Telemadrid y a quienes les importa muy poco el pago de los despidos porque el dinero con el que pagarán no es suyo.

La reacción del presidente autonómico al margen de los 800 y pico extrabajadores que verán crecer sus indemnizaciones, se corre el peligro de que todo siga igual (igual de mal) pero con unos 100 millones más malgastados. Con cual, su gozo en un pozo. ¿De qué le serviría al contribuyente que los médicos despedidos irregularmente de un hospital cobraran más indemnización, si el hospital sigue funcionando mal y, en lugar de curar las enfermedades, las propaga y las agrava? Para que luego se ponga en duda al servicio de quién están hechas las leyes: Ignacio Gonzalez despide ilegalmente a 861  personas, las indemnizaciones las pagan los ciudadanos e Ignacio González sigue controlando Telemadrid para manipularla a su antojo y engañar a esos mismos ciudadanos que han “corrido con sus gastos”. ¿No me digan que no es genial?

Se calcula que la Comunidad de Madrid deberá invertir 100 millones más en pagar a los despedidos, pero la cuestión no es esa. En democracia, nunca se debería haber llegado a donde se ha llegado aunque, ya puestos, la sentencia debería servir, más allá de pagos o no pagos, para empezar de cero la reforma y modernización de Telemadrid. Lo primero sería destituir a toda la cúpula directiva. Toda. Y hacer un “resset”. Reunir a los trabajadores, a los distintos grupos políticos de la comunidad, a los agentes sociales más directamente implicados, desde sindicatos a la Universidad pasando por organizaciones de consumidores, empresas de producción audiovisual o grupos ligados a la educación. Discutir, consensuar. Diseñar un modelo útil para el futuro de la radiotelevisión pública madrileña y, sobre todo, para los madrileños. Hacerlo de forma ajustada a derecho y, por supuesto, también ajustada a las posibilidades económicas disponibles. Por encima de todo se trataría de poner en marcha un verdadero servicio público en defensa del derecho a la información de los ciudadanos, plural, democrático, profesional y comprometido con la necesidad de facilitar el debate democrático imprescindible y la cohesión social necesaria. Esa es la cuestión y no que se tripliquen las indemnizaciones.

La sentencia de Telemadrid es un precedente para un ERE todavía mayor que está en espera de juicio, el de Radiotelevisión Valenciana (RTVV)

Allí no son 861, sino 1.200 los afectados, con lo cual las indemnizaciones todavía pueden ser más altas. Si Telemadrid arrastra una deuda de 250 millones, RTVV la multiplica por cinco. Haría muy bien el gobierno autonómico del PP, el Consell de Alberto Fabra, en no esperar una nueva sentencia para ponerse a trabajar, de verdad, en un modelo de futuro para RTVV.

Utilizando el conocido refrán, Fabra haría bien en poner sus barbas a remojar visto lo que les ha pasado a sus vecinos/compañeros de Madrid. Todavía está a tiempo de ser el dueño de sus propios actos y no haber de ir a remolque de los tribunales. Toca, como en el caso de Telemadrid, mandar parar y volver al principio. Negociar con los trabajadores y diseñar con ellos el futuro. Con ellos y con la sociedad, con sus representantes, con los que más sepan. No con los buitres espabilados que ven en RTVV un botín, sino con aquellos que tienen claro que se trata de un servicio público esencial.

RTVV no existe para enriquecer a cuatro productores de Madrid, ni para facilitar la victoria electoral del PP a través de informativos manipulados y políticas clientelares. Además, el señor Fabra ha de saber que es muy probable que dentro de poco más de dos años ya no sea él quien gobierne. No es solo cuestión de una sentencia, sino de que nada es eterno, ni hay victorias absolutas. Lo que no haga para el futuro de RTVV con el acuerdo de todos no servirá dentro de dos años y será desmantelado. Así que, aunque sea por una vez, haría bien en pensar como un político en mayúsculas y no como un vividor de la política. Su reto es poner las bases de una RTVV útil para la democracia, para el país y para su gente. No se trata de pagar las indemnizaciones y que todo siga igual, mejor dicho, peor, sino de ganar el futuro evitando incluso más despilfarro en forma de indemnizaciones innecesarias. Ya sé que Fabra no juega con su dinero, pero si juega con su país. Pues eso, un poco de responsabilidad. Si no la tiene ahora, lo lamentará en el futuro.

Artículo original “Telemadrid: buena sentencia para los trabajadores, mala para los ciudadanos”

Acerca de @Periodisticos 7600 Articles
Comunidad virtual de periodistas, blogueros, comunicadores, profesionales de este sector en paro, en situación laboral precaria o estudiantes que buscan su primer trabajo o becas

Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*