Blame Game, por Emilio Fuentes Romero (@efurom1)

En este país ya estábamos tristemente acostumbrados al Blame Game  desde la gloriosa época de Aznar, con su célebre e infantil "y tú, más". Desde entonces hasta la actual crisis del PSOE podemos rastrear en las hemerotecas numerosos ejemplos de este "Juego de Acusaciones". La única novedad es que antes ese juego era entre PSOE y PP y ahora es entre bandos del PSOE...y otros actores secundarios.

Pero hay también un Blame Game europeo. Lo que pasa es que en Europa las acusaciones no son entre partidos, sino entre los gobiernos de los Estados y Bruselas: 

"Tanto en tertulias cerveceras como en artículos de opinión de la prensa de calidad, atacar a Bruselas se ha convertido en un deporte de moda, y en todos los estados de la Unión bajan los índices de adhesión a la misma" ( Schulz, p.11).

 "Lo bueno viene de las capitales; lo malo, de Bruselas...Desde las capitales se reclaman y aprueban iniciativas para nuevas leyes europeas, pero si una propuesta es criticada públicamente se dice que Bruselas ha vuelto a rebasar sus competencias" (Schulz, 2013, p.107).




Schulz describe con todo lujo de detalles cómo ha funcionado este juego de acusaciones entre las capitales y la UE en el caso del Impuesto de Transacciones Financieras (ITF o Tasa Tobin), un impuesto que pretende frenar los ataques financieros especulativos y que los responsables de la crisis compensen el daño causado a las arcas públicas .

En resumidas cuentas, la Comisión Europea viene intentando poner en marcha este impuesto, tan necesario para paliar los efectos más nocivos de la crisis, ¡¡¡desde 2011!!! y todavía no se ha puesto en marcha por los trapicheos de los gobiernos de diversos Estados (en estos momentos no me conviene porque hay elecciones, porque perjudicaría a mis bancos, a mis ahorradores, la exportación de manzanas...). 

Ahora se nos dice que "Bruselas espera presentar un proyecto legislativo antes de final de año..."y que entrará en vigor en 2018 (?). Menos mal que tan solo se trata de introducir un impuesto que 0,1% sobre el valor de las acciones: ¿Qué pasaría si la Comisión y el Parlamento Europeo hubieran solicitado, ante la gravedad de la situación, un impuesto del 1%?


Deja un comentario

Su dirección de email no será pública.


*