ACABÁRAMOS


No hay nada como llamar al pan pan y al vino vino. Y esoparece ser lo que va a ocurrir en las próximas horas en la reunión del Consejode Ministros. Por fin nos dirán desde el Gobierno lo que todos sospechábamos ytan lúcidamente se explicaba en el cómic "Espanistán",que las cuentas de los bancos y las cajas ni salen ni pueden salir, porquetienen la caja llenas de terrenos valorados a un precio tan irreal que, depoder venderse ahora mismo, no alcanzarían ni el 20% del valor con que figuranen los balances.
Ayer el ministro Luis de Guindos, al explicar que lasentidades financieras no tendrán más remedio que poner a la venta todo elsuelo, todas las promociones inmobiliarias y todas las viviendas que acapararoncon más ambición y menos seso que el tío Gilito, nos regalo otro de losejercicios de prestidigitación a que tan acostumbrados nos tienen loseconomistas, vendiéndonos las ventajas de la nueva situación, los bancosrecuperarán liquidez y los españoles podrán comprar las viviendas más baratas.Bonito, pero incierto. La liquidez que pretenden los bancos, tratan derecuperarla a base de comisiones y de captar nuevos depósitos de sus clientes,porque, vendiendo a 20 lo que dicen que vale 100, la liquidez que se obtiene escasi de ruina, En cuanto a lo de que los españoles van a poder comprar un pisoen las rebajas, no sé a qué españoles se refiere, porque, mientras uno de cadacinco esté en el paro y el resto acojonados, no parece que haya dinero niintenciones de hacerlo. Y, si lo hacen, será poniendo en manos de nuevosespeculadores la mayor parte de los pisos que malvendan.
A la lechera se le ha roto el cántaro y anda ahora buscandoentre los pedazos los que se puedan recuperar para, convenientemente lañadoscon nuevas ayudas del Estado, recomponer un cántaro nuevo que, una vez más,acabará en manos de Botín.
De todos modos, es de agradecer y resulta muy útil que elmédico, aunque trabaje o haya trabajado para el sector privado, nos diga lo quetenemos, para tratar de darle solución.