A golpe de riñón, por Pablo Moreno Acevedo (@pmacevedo)

La edición número 100 del Tour de Francia ha estado marcada por las celebraciones por este número tan redondo y por el dominio absoluto del líder de la carrera. Froome ha impuesto su ley desde la primera semana de carrera.

El peculiar estilo de Chris Froome para lanzar ataques ha causado sensación en todos los aficionados al ciclismo. Sin apenas inmutarse, el británico (de origen keniata) ha lanzado ataques durísimos en los grandes puertos ‘a golpe de riñon’. Para defenderse ha empleado la misma táctica.

Una edición en la que el fiel escudero de Wiggins partía con cierto favoritismo, pero en la que hombres como Alberto Contador, Joaquín Rodríguez o Alejandro Valverde también aspiraban a auparse a lo más alto del podio de París.

El estado de forma de Contador era una incógnita, si bien el pinteño se mostraba confiado. Una misteriosa maldición perseguía a Purito en el Tour de Francia donde no conseguía brillar. Valverde tampoco tenía un gran recuerdo de la ronda francesa en cuanto a la clasificación general, aunque sí en etapas, como aquella que le arrebató en 2005 a Lance Armstrong en el alto de Courchevel.

Vibrante comienzo

No hubo prólogo, ni se echó en falta. Las sinuosas y angostas carreteras de Córcega presenciaron tres jornadas de trepidantes en las que los nervios jugaron una mala pasada a no pocos corredores. El maillot amarillo fue pasando de un ciclista a otro con una facilidad pasmosa. Los sprints y alguna escapada propiciaron esta habitual circunstancia en las primeras etapas de las grandes vueltas.

El paso por los Pirineos fue bastante ‘light’. En el único final en alto, Chris Froome dejó su impronta, se llevó la etapa y alcanzó el liderato. En la contrarreloj del monte Saint-Michel mostró su clara superioridad y abrió un hueco más que considerable con sus perseguidores. El consagrado especialista Tony Martin sudó tinta para batir al británico.

Los famosos abanicos

La 13º etapa que parecía tranquila e intrascendente para los favoritos, fue un infierno para muchos. La presencia del viento y el despiste de algunos provocaron los temidos abanicos. Omega y Belkin aprovecharon el corte del sprinter alemán Kittel para abrir hueco y así eliminar un competidor. Entre tanto, Valverde sufrió una avería mecánica que le llevó a quedar descolgado del grupo de los favoritos. Varios de sus compañeros se quedaron para ayudarle a entrar en el grupo. El ritmo era tan fuerte que el murciano y todo su equipo (a excepción de Quintana) perdieron más de nueve minutos. El Saxo Bank aprovechó el cansancio del grupo tras tantos kilómetros de desgaste y se puso a tirar a bloque. Froome se quedó cortado y perdió algo más de un minuto respecto a Contador. Cavendish logró su segunda etapa.

Froome sentencia

En el Mont-Ventoux volvió a dar un puñetazo sobre la mesa. Aventajó en medio minuto a Nairo Quintana, más de un minuto a Purito, algo más a Kreuziger y Contador, y dos minutos y medio a Valverde.

La llegada a los alpes suponía un soplo de esperanza para los intereses de los nuestros. Pensábamos que Contador todavía se encontraba en disposición de disputar el liderato, aunque se antojaba difícil, vista la fortaleza del líder. Alejandro Valverde se encontraba en un buen momento de forma, a pesar del tiempo perdido por una desgracia mecánica. Purito y Nairo Quintana iban a más en la tercera semana del Tour.

Chris FroomeLlegó la primera victoria del equipo Movistar a cargo de Rui Costa en GAP. Dos días más tarde repitió la hazaña, esta vez culminando una numerosa escapada en una etapa de alta montaña. El portugués cambió la suerte del equipo dirigido por Arrieta. En cuanto a la general, Contador lo intentó subiendo y bajando, en el llano ya lo había hecho. Las fuerzas no le respondieron. Más no se le puede pedir. Purito ha demostrado una gran solvencia en este Tour. A la chita callando se ha colocado en el pódium. Valverde estuvo a la altura. Ayudó a su compañero Nairo Quintana, nuevo jefe de filas tras la desgraciada etapa de los abanicos. El colombiano ha sido la gran revelación de la carrera. A sus 23 años ha logrado una etapa, dos maillots (blanco y montaña) y ha terminado 2º en la general. Nadie diría que era un debutante. Dispone de un amplio margen de mejora, dada su juventud. Su techo es una incógnita.

Es cierto que se vio sufrir a Froome en las dos últimas etapas de los Alpes. El corredor del Sky acusa siempre la última semana de competición, pero su ventaja le permitía llegar con cierto retraso sobre sus competidores. Ha sido el dueño y señor de la carrera.

La etapa nocturna y el espectáculo de luces hacen honor al esfuerzo de todos los corredores y a la grandeza de este deporte. Siempre nos quedará París.

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