55.000 millones de vellón, por Ernesto Carratalá

En los próximos días se desvelará la incógnita. El proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el actual ejercicio está a punto de salir de la cocina y ya hay algunos datos que se antojan reveladores para saber por dónde van los tiros. Funcas, que es la Fundación de Cajas de Ahorro, tiene un servicio de estudios que no suele fallar en sus previsiones.

Fueron los primeros que, allá por 2007, alertaron de lo que se avecinaba. Solbes y Zapatero, entonces máximos responsables de la cosa económica, metieron a Ángel Laborda y los que estamos de acuerdo con lo que dice en el grupo de los “antipatriotas” por exagerar lo que, según ellos, era simplemente un “suave aterrizaje del crecimiento”.

En esta ocasión creo que Funcas vuelve a acertar. Asegura que el ajuste tendrá que ser de 55.000 millones de euros si se quiere alcanzar el objetivo comprometido con Bruselas, y no de 34.000 millones como algunos analistas van diciendo por ahí. ¿De dónde van a sacar 16.000 millones más?

Laborda asegura que la proyectada reforma del Impuesto de Sociedades es insuficiente para cubrir tal compromiso. Tampoco es posible que, subiendo los impuestos sobre el tabaco, el alcohol y el gasóleo, se recauden grandes cantidades. Además, puede ser peor el remedio que la enfermedad y más cuando la subida del  precio del petróleo está poniendo en guerra a los transportistas y otros colectivos que necesitan de un gasóleo para sus actividades, que ya no goza de la protección de la subvención estatal.

En lo que a recortes se refiere apenas hay margen de maniobra si no es  metiendo la tijera en terrenos que el propio Rajoy ha jurado no tocar.

Pero Rajoy también se ha conjurado para no tocar los impuestos más “populares”, IRPF e IVA. Los únicos cuyo incremento podrían hacer cuadrar las cuentas. En la oposición están convencidos de que tal “conjuro” obedece a una táctica electoralista ante los comicios de Andalucía y Asturias que ya han pasado con el resultado de todos sabido. También puede ser que, de momento, no se intente echar gasolina al fuego  del 29-M.

No creo que en la “varita mágica” de Rajoy, cuyos toques se darán a conocer el viernes, se incluya una revisión del IRPF y del IVA. Pero, tal y como insinúan en Funcas, lo más probable es que para 2013 el tipo medio de impuesto que grava el consumo pase del 18 al 20 o, incluso, al 22%. Es para echarse a temblar. Como cuando Laborda y los suyos avisaron de la que se avecinaba… y no fallaron.

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