4 series que deberías estar viendo, por @MartaLobera

Lo sé, ahora mismo hay demasiadas series y sí, este es el mes en el que vuelve Juego de Tronos, vuestra lista de series pendientes no deja de crecer y no te da la vida. Os entiendo perfectamente, pero también estoy segura de que entre tanto título se os están escapando algunas de las mejores series del momento. Esas que a lo mejor no tienen un éxito masivo y mundial como la de Daenerys u compañía, pero que son auténticas joyas televisivas, entretenidas, divertidas y diferentes.

Si sois muy aficionados a las series y leéis medios especializados o sois activos en redes sociales probablemente no os parezcan completas desconocidas, pero lo que sí es cierto es que no son series muy populares y es una pena, porque son demasiado buenas para dejarlas pasar.

After Life

La nueva serie de Ricky Gervais tiene dos grandes puntos a favor: capítulos de 20 minutos y una temporada de seis episodios. Un estilo muy british que hace que sea muy sencillo ponerse a ver la serie. Además, es una de esas dramedias que saben hacer reir y llorar a partes iguales y a veces casi hasta a la vez.

After Life nos presenta a Tony, un hombre que acaba de quedarse viudo y que desde entonces se ha quedado sin ganas de vivir, todo le molesta, todo el mundo le cae mal y solo sobrevive para cuidar a su perra.

Si os gustan este tipo de historias, que mezclan humor y drama esta es vuestra serie. Además, a Ricky Gervais este papel le va como anillo al dedo. Y por si eso no fuera suficiente, tiene una banda sonora genial.

Shrill

Otra auténtica joya reciente y muy desconocida es esta serie protagonizada por Aidy Bryant, a quien muchos les sonará por Saturday Night Live, pero ahora se ha pasado a protagonizar su propia historia. Shrill es la serie body positive que llevaba mucho tiempo esperando.

La protagonista es una mujer gorda que un día se harta de que el hecho de que su aspecto físico no encaje con los estereotipos establecidos, domine su vida. Por eso decide empezar a pensar en sí misma, atreverse a hacer cosas que antes le daban miedo y hacerse respetar tanto en lo personal como en lo laboral. Si leéis mi blog sabéis que adoro este tipo de historias y que me encanta ver cómo la televisión da espacio a la diversidad de todo tipo, también en cuanto a cuerpos y cánones de belleza.

Es tan importante ver series o películas donde la chica gorda es algo más que la graciosa del grupo o la amargada, que no he podido resistirme a esta serie. Tiene un toque indie muy atractivo, además de ser muy corta (también son solo 6 episodios), los capítulos son cortitos y se ve en una tarde.

The Good Fight

Quizás para los adictos a las series The Good Fight no es una desconocida, pero estoy convencida de que no es la típica serie de la que oís hablar en todas partes. Y es una pena porque es una auténtica maravilla.

El spin off de la también grandiosa The Good Wife se ha ido afianzando poco a poco hasta igualar (y para algunos incluso superar) a su serie madre. Es divertida, actual hasta unos niveles que dan miedo y toca temas muy interesantes. Por favor, dadle al play y rendíos ante la risa de Diane Lockhart. Acaba de empezar su tercera temporada, así que ya tenéis bastantes capítulos para disfrutar.

Fleabag

Pasamos a palabras mayores, porque para mí Fleabag es una de las mejores series de los últimos años. Una obra maestra que acaba de terminar con su segunda temporada. Sí, ha sido un viaje corto pero intenso en el que la gran Phoebe Waller-Bridge nos ha regalado un personaje inolvidable.

Fleabag es la historia de una mujer en plena crisis. No sabe muy bien qué hacer con su vida y tiene una familia un tanto peculiar. Además tiene algo en su pasado que le atormenta y no le deja terminar de salir adelante. Es tan fácil verse reflejada en la protagonista que a veces puede dar un poco de miedo.

Por desgracia acaba de finalizar su segunda y última temporada. Es una serie cortísima, cada temporada tiene 6 capítulos de 20 minutos. Cuando la acabéis lloraréis por lo rápido que se os ha pasado semejante joya.

Killing Eve

No dejamos a Phoebe Waller-Bridge, porque además de Fleabag nos ha regalado otra serie maravillosa: Killing Eve. Ya os he hablado de ella en otras ocasiones, fue una de las series revelación del año pasado y sin embargo, más allá de medios especializados y la burbuja tuitera, tengo la sensación de que es muy poco conocida. Pues bien, podéis ponerle rápida solución porque la primera temporada os va a divertir y enganchar a la primera.

Estamos ante un thriller sobre espionaje con mucho humor negro y dos mujeres como protagonistas: una es una agente del servicio de inteligencia británico y la otra una peligrosa psicópata y asesina a sueldo con un gusto exquisito por la moda. Las actrices protagonistas, Sandra Oh y Jodie Comer están brillantes y se nota el humor afilado e irreverente de Waller-Bridge.

Acaba de empezar su segunda temporada y ya apunta a ser una de las series del año. Si es que Eve y Villanelle son irresistibles.

Line of Duty

Ya os hablé de ella hace tiempo, cuando estaba aún descubriéndola, pero si digo que es el mejor drama policial del momento no es que esté exagerando. Si os gustan las series de policías tanto como a mí, esta os va a encantar. En Reino Unido arrasa en audiencia y es por una buena razón.

La serie tiene como protagonistas a los miembros del departamento de asuntos internos de la policía británica, es decir, son los encargados de pillar a los malos y corruptos dentro del propio cuerpo, por lo que no caen bien a casi nadie. Hay personajes maravillosos, tramas inteligentes, bien desarrolladas y de auténtico infarto. Su creador es Jed Mercurio, que el año pasado arrasó con la también adictiva Bodyguard.

En Reino Unido acaba de comenzar su quinta temporada. Que no os de pereza empezarla porque ya lleva mucho tiempo, la vais a devorar.

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