23 momentos inolvidables de 'Juego de Tronos', por @MartaLobera

Esto se acaba, Juego de Tronos llega a su fin y  también termina una era televisiva. Han sido 8 años llenos de emociones, sorpresas, situaciones que nos han dejado por los suelos, debates y, sobre todo, entretenimiento del bueno. Por eso es un buen momento para repasar aquellos momentos de la serie que más nos han marcado. Son muchos y seguro que cada uno tiene su propia lista. Yo os dejo la mía mientras esperamos para ver los últimos minutos de la serie que ha marcado esta década.

1. Las cosas que hago por amor (1×01)

Seguramente el primer momento en el que todos pensamos What the fuck? al ver la serie, al menos los que no nos hemos leído los libros. No solo descubrimos que los hermanos gemelos Cersei y Jaime tienen una relación incestuosa, sino que, al ser descubiertos, tiran a Bran desde la torre. No me digáis que esto no es un inicio brutal para una serie.

2. Muerte Ned Stark (1×10)

Ya desde la primera temporada la serie nos dejó claro que no estábamos ante otra historia épica sin más en la que los héroes al final siempre ganan. Y con la muerte de Ned lo aprendimos a base de bien. Aquí los buenos, los honorables tienen las mismas papeletas para perder que el resto. Y por muy protagonista que pueda parecer algún personaje, puede acabar decapitado como le pasó al bueno de Ned. Esto marcó el principio de las desgracias de los Stark, que no acabarían aquí pero que dejaban claro que en esta historia ser el bueno no te salva de absolutamente nada.

3. Daenerys, madre de dragones (1×10)

Por si la decapitación de Ned Stark no fuera suficiente, el 1×10 nos regaló un final que nos dejó a todos boquiabiertos. El nacimiento de la Madre de dragones. Cuando vimos a Daenerys, sobrevivir al fuego y dar a luz a sus tres pequeños hijos, no imaginábamos lo lejos que llegaría con ellos, ni el cruel destino que les esperaba a algunos de sus retoños. Y estábamos también ante uno de los momentos que marcarían para siempre al personaje. Menudo camino ha recorrido la Khaleesi.

4. La batalla de Aguasnegras (2×09)

A estas alturas estamos más que acostumbrados a las batallas en la serie, pero la primera de todas fue la de Aguasnegras. Aquí es donde quedó claro que esta serie además de interesante podía ser épica.

5. El caos es una escalera (3×06)

Uno de mis momentos favoritos y con una de las frases que más a fuego se han quedado grabadas a lo largo de estos años. Esta escena entre Meñique y Varys, los mejores conspiradores de la serie, es una auténtica joya. Ambos juegan al juego de tronos, pero desde perspectivas completamente diferentes. “El caos no es un pozo. El caos es una escalera. Muchos intentan subirla, fallan y nunca lo vuelven a intentar. Otros tienen la oportunidad de subirla pero se niegan, se aferran al reino, a los dioses o al amor. Solo la escalera es real. Escalar es todo lo que hay”

6. La Boda Roja (3×08)

Si hay que hablar de un momento que nos traumatizó a todos de por vida fue este. Los lectores de los libros lo sabían, pero aún así la secuencia generó una oleada de reacciones tremenda. Y no sería exagerado decir que fue aquí cuando Juego de Tronos dio el salto y empezó a convertirse en un fenómeno mayor, porque ese shock que vivimos hizo que muchos se interesaran por la serie. ¿Cómo olvidar esas sensaciones cuando comienza a sonar Las Lluvias de Castamere? El último gran golpe a la Casa Stark que nos hizo gritar y alucinar a partes iguales.

7. Boda Púrpura (4×02)

Pero por suerte la venganza llegó pronto. Y también nos quedó claro que las bodas en Juego de Tronos suelen acabar muy mal. En este caso la víctima fue Joffrey y, aunque sea bastante horrible que nos alegre la muerte de un niño, así lo sentimos todos. Fue lenta y dolorosa, perfecta para un psicópata como él.

8. Muerte de Oberyn Martell (4×08)

Nunca olvidaré la reacción que tuve al ver esta secuencia. Ya habíamos visto muchas muertes, ya habíamos sobrevivido a la Boda Roja, pero ninguna había sido tan brutal como esta. Y una vez más Juego de Tronos nos recordó que no debíamos coger cariño a ningún personaje y que, aunque parezca que algunos vienen a hacer cosas interesantes o a jugar un papel clave, no tiene por qué ser así. Y eso es lo que nos pasó con Oberyn. Prometía mucho, pero se cruzó con la Montaña y acabó, literalmente, reventado.

9. Muerte de Tywin Lannister (4×10)

Acostumbrados a muertes trágicas y épicas, que Tywin Lannister muera mientras está en el baño, resulta grandioso. Y que sea a manos de su propio hijo Tyrion, al que siempre ha despreciado, es de una justicia poética maravillosa. Una secuencia que nos recuerda los tiempos en los que Tyrion era el gran personaje de la serie. Lo cierto es que desde que escapó de Desembarco del Rey parece que no han sabido muy bien qué hacer con el personaje.

9. Casa Austera (5×08)

Los caminantes blancos están en la serie desde el minuto uno, pero al principio solo veíamos indicios, pistas, detalles sobre cómo eran. Poco a poco los vamos descubriendo y de ser un peligro latente, pasan a ser algo real, más cercano y terrorífico. Y en este capítulo vimos el primer gran enfrentamiento contra el ejército liderado por el Rey de la Noche, en el que Jon comprueba de primera mano el tremendo poder que tienen.

10. El sacrificio de Shireen (5×09)

Ya sé que en esta lista hay demasiadas muertes, pero es que en estos 8 años la serie ha conseguido sorprendernos a base de cargarse a personajes queridos o entrañables. Y sí, aunque íbamos sobre aviso, todavía nos quedábamos boquiabiertos con cosas como esta. Porque ni los niños inocentes y buenos como Shireen se libran del horror. La fe absurda de Stannis, influenciado por Melissandre le lleva a matar a su propia hija. Horrible, desolador y otro pequeño trauma que nos dejó la serie.

11. El paseo de la vergüenza de Cersei (5×10)

Ver a Cersei completamente desvalida, siendo humillada ante todo su pueblo es una imagen que nunca habríamos imaginado. Y por eso es una de las escenas más míticas de la serie. Lo mejor es que en esta secuencia, a pesar de la vergüenza que siente, podemos ver perfectamente que esto no era suficiente para hundir a la leona Lannister. Su venganza no tardó en llegar.

12. Muerte Jon (5×10)

De nuevo la serie diciéndonos que no nos fiemos, que aquí nadie tiene asegurado llegar vivo hasta el final. La traición de parte de la Guardia de la Noche a Jon nos dejó helados. Y esa cantidad de puñaladas no daba pie a muchas posibilidades de sobrevivir. Pero aún así todos sabíamos que había un as bajo la manga, que esto no podía acabar así. Que sí, que aquí cualquiera puede morir, pero Jon Snow todavía tenía una misión (aunque ahora no está tan claro). Aún así el shock al ver esta escena no nos lo quita nadie y es un cliffhanger maravilloso que nos dejó con los dientes largos durante meses. Tampoco olvidaré que Kit Harrington se pasó un año entero diciendo que no volvía a la serie, que estaba muertísimo y que ninguno nos lo creímos nunca.

13. Hold the door (6×05)

Probablemente la muerte que más nos ha dolido a todos estos años ha sido esta. Hodor, un hombre entrañable, que ayudó a Bran hasta el final. Descubrir por qué acabó como acabó y verle sacrificarse para salvar al pequeño de los Stark nos partió el corazón a todos. Inolvidable fue también lo complicado que lo tuvieron en España para traducir la transición de Hold the door a Hodor.

14. Batalla de los Bastardos (6×09)

Creo que esta es mi  batalla favorita de la serie, sobre todo por lo que supuso: los Stark recuperando Invernalia después de tantos años de desgracias. Además, nunca olvidaré la sensación de agobio, ese plano de Jon Snow aplastado por cientos de guerreros.

15. Sansa acaba con Ramsay (6×09)

Después de violarla y torturarla sin parar esto era lo que necesitábamos, ver a Sansa conseguir una victoria por fin y acabar con Ramsay de la mejor manera que sabe. Ella no es de mancharse de sangre, ese trabajo se lo deja a los perros hambrientos. Es otra muerte de esas satisfactorias que nos ha dado la serie y en la que nos queda bien claro que Sansa ya no es la niña del principio de la serie.

16. La venganza de Cersei (6×10)

La sexta temporada me parece de las mejores de toda la serie, por cómo avanza la historia y por secuencias como esta. Una joya visual y musical que se ha quedado grabada en mi mente para siempre. Humillar a Cersei tiene sus consecuencias. Lo peor, que de esta manera perdimos a Margaery.

17. El origen de Jon Snow (6×10)

La teoría que llevaba años rondando entre los fans de los libros y la serie y que por fin se vio confirmada. No es una sorpresa, pero fue todo un hito que por fin supiéramos que Jon no es un simple bastardo gracias a la visión de Bran.

18. Dile a Cersei que fui yo (7×03)

Lady Olenna Tyrell, uno de los grandes secundarios de la serie nos ha dado momentos grandiosos. Y su muerte fue uno de ellos. Acostumbrados a ver morir a la gente de la forma más bestia y horrible, una señora como ella no se iba a ir de esa manera. Además de despedirse del mundo de una manera de lo más tranquila, le dejó un buen recadito a Jaime para Cersei. Grandiosa hasta el final.

19. Resurrección de Viserion (7×06)

Creíamos que los dragones eran invencibles y todo lo contrario. La primera prueba la tuvimos en este capítulo de la séptima temporada. Un augurio de lo que nos esperaba en la siguiente, porque resulta que los hijos de Daenerys son más fáciles de matar de lo que pensábamos. En cualquier caso esto nos heló la sangre, sobre todo cuando descubrimos que tras morir se convirtió en otro poderoso miembro del ejército del Rey de la Noche.

20. La alianza de Sansa y Arya (7×07)

La séptima temporada nos mantuvo engañados unos cuantos capítulos con un posible enfrentamiento entre las hermanas Stark, que nunca se habían llevado bien en el pasado y que parecía que, a pesar de lo vivido, seguían sin congeniar. Pero por suerte todo era un teatrillo para engañarnos a nosotros y a Meñique. Una maravilla verlas formar equipo. Sansa ha superado a su maestro en el arte de las triquiñuelas y Arya es la ejecutora perfecta.

21. Ser Brienne de Tarth (8×02)

Honestamente, a estas alturas no miento si digo que el 8×02 es mi capítulo favorito de la última temporada. Esa tensión antes de la batalla, esos momentos de despedirse por si acaso. Y esa preciosa secuencia de la chimenea en la que Brienne es ordenada caballero por Jaime. La evolución de estos dos personajes y su relación es tan maravillosa que prefiero quedarme con este momento y no pensar en lo que han hecho con ellos capítulos después.

22. Arya acaba con el Rey de la Noche (8×03)

El esperadísimo 8×03 ha generado innumerables debates que se han ido solapando con las polémicas de los capítulos posteriores. Podrá gustar más o menos la resolución del asunto de los caminantes blancos, pero es indudable que han sabido sorprendernos. Nunca habríamos imaginado que esto ocurriría así y es curioso que la serie todavía pueda darnos estas sorpresas. Una vez más tenemos una secuencia brillante, con una banda sonora espectacular. 

23. La destrucción de Desembarco del Rey (8×05)

El último gran debate antes de ver el último capítulo ha sido todo lo acontecido en el penúltimo. Las Campanas no ha dejado indiferente a nadie, sobre todo por el final de ciertos personajes y por el giro de Daenerys ¿es mala? ¿se ha vuelto loca? ¿los guionistas se han cargado al personaje? ¿es algo lógico con su evolución? No voy a entrar al debate ahora, porque saldría un post completamente diferente, pero lo que está claro es que la destrucción de Desembarco del Rey a manos de Daenerys es algo que nunca vamos a olvidar. 

Estos son solo algunos de los momentos que han venido a mi mente, pero hay muchos más. Ocho años dan para mucho y esta serie ha sabido darnos de todo, nos ha hecho sufrir, llorar, reir, desear muertes horribles y, sobre todo disfrutar. Los ánimos con todo lo que está ocurriendo en la octava temporada están muy caldeados y es inevitable que muchos fans sientan decepción al no ver cubiertas sus expectativas, o al no cumplirse la mayoría de teorías que llevamos haciendo años. Y sí, puede que al ver el último capítulo yo también me enfade, como he hecho con ciertos detalles que hemos visto en las últimas semanas. Puede que el final me parezca una basura, o quizás me encante. Pero sea como sea-y perdón por esta frase tan manida- lo importante ha sido el viaje, la experiencia. Voy a echar de menos los debates, los memes y, sobre todo, formar parte de un fenómeno tan grande, que no se repetía desde Perdidos y que seguramente no vuelva a ocurrir. ¿Y para vosotros cuáles son los mejores momentos de Juego de Tronos?

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