'101 Canciones Para Cortarse las Venas' (T&B, 2012) de Manu Berástegui, por @renacerelectric

En la actualidad hay un importante número, tanto de publicaciones en papel como de páginas Web, dedicado a realizar listas de lo mejor o más aconsejable que oír si se quiere estar enterado de la historia del pop y el rock: los mil y un discos que hay que llevarse cada noche a la cama, los tropecientos LPs a escuchar antes de estirar la pata, las obras cumbres de tal o pascual género. En fin, todo con el afán de servir cual recomendación sencilla para buscadores perezosos. Metiendo los brazos en harina hasta los codos, igualmente existen otros estudios o libros asaz detallistas que ya, directamente, van a por el sentido de canciones concretas, de lo que ocultan en su estructura o lo que se puede hallar en su temática; los portales de Internet Songmeanings.net o Songfacts.com, por ejemplo, al igual que la edición de T&B El Mundo Secreto De las Canciones.

Saltando a un escalón relacionado pero diferente, llega 101 Canciones Para Cortarse Las Venas, otra forma de analizar o repasar una pieza musical con letra, una tonada. Manu Berástegui asume este reto con gran talento y una originalidad obligada para que este proyecto no se quede en una apuesta engorrosa. La idea, y por medio de secciones dedicadas a la copla, el bolero, la ranchera, la balada italiana, la chanson francesa, el blues y el pop-rock, es acercarse a tanta y tanta canción por medio de una mirada fresca, de unos comentarios más sentimentales, psicológicos o emocionales que meramente musicológicos. En cada ficha, y tras detallar la letra del tema escogido, Manu divide sus textos en cinco partes, siempre las mismas: principios activos, indicaciones, contraindicaciones, correcta administración e informe adicional, convirtiéndose así en un médico especialista que, para el corazón y el romance –o, en gran medida, la ruptura del mismo–, receta corcheas.

Así, del concepto y la historia tratada en el "Against All Odds" de Phil Collins, Berástegui dirá que están contraindicados para «tipos cerebrales y fríos, tipo bróker. Gente con vida propia y ganas de vivirla a tope», mientras que del bolero de Chucho Navarro "Lo Dudo" asegura que para su correcta administración «es conveniente una terapia de apoyo para mantener la calma, el ánimo y la expresión de impasibilidad», al tiempo que no recomienda sus estrofas a «casos de priapismo, ninfomanía y otras variaciones de hambre sexual insaciable del amante saliente». Hilarante y tremendamente entretenido.

por Sergio Guillén

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