La Leal Oposición, por @MartaPastor

 


La practica parlamentaria inglesa creó, en el siglo XIX, uno de los resortes más importantes para el fortalecimiento de la democracia, es lo que ellos llaman la “leal oposición”, y se constituye como la necesidad de que, alguna fuerza política fuera del ámbito del poder, y  desde un marco de lealtad a las instituciones, ofrezcan distintas opciones políticas para el buen gobierno del país. Un rasgo tremendamente civilizado que hace, sobre todo que, en situaciones extremas, prevalezca el bien común de los ciudadanos, frente a situaciones de interés de los diferentes partidos políticos que conforman el Parlamento.

La labor de la oposición en marcos extraordinarios como es el que vivimos en nuestro país actualmente, debería estar alejada de la polémica y la controversia, y más que intentar desmontar, todas y cada una de las acciones de gobierno, debería estar encaminada a participar, por supuesto siempre desde su punto de vista, con la discusión que fuera necesaria,  generando desde ese pluralismo, soluciones eficaces. Este tipo de oposición, de leal oposición, si sería útil para los ciudadanos, y sobre todo dejaría medianamente claro, que lo que le interesa al PSOE en estos momentos es el bienestar de todos, y digo todos los ciudadanos de este país, la salida de la crisis y la vuelta a la normalidad, que por cierto a aun parece que queda mucho.

Los hombres y mujeres que dirigen actualmente el PSOE, deberían leer, por ejemplo a Julián Marías cuando dice: “La oposición automática a todo produce fatiga. Se la da por descontada. Su universalidad la hace peligrosamente igualitaria: se tratan por igual las cosas importantes y las minucias y las anécdotas. Se llama la atención del lector o del oyente, de manera extremada, sobre algo que apenas tiene interés, que es una insignificancia; y esto lleva a resbalar sobre asuntos de enormes consecuencias”.

Lo cierto es que el PSOE no está haciendo ni oposición, ni leal oposición, está trabajando de una manera mediática,  de espaldas por cierto al Parlamento, y utilizando fundamentalmente medios de comunicación, para generar una política absurda de desgaste del poder, vigilando cualquier mínimo desliz del gobierno, para caer sobre él de una manera agresiva y desde luego poco pensada.

Me temo mucho que se equivocan, porque la sensación que percibimos los ciudadanos es, que parece que le importamos muy poco, y que lo que verdaderamente les interesa es la recuperación del poder lo antes posible. Creo que han olvidado eso de que el poder reside en el pueblo, solo se afanan por llegar a ese poder, pero sin el pueblo, y maldita la gracia que me hace.

El PSOE no  debería estar mirándose continuamente en el espejo de sus afiliados más cercanos, con los que por supuesto tiene un compromiso, pero cualquier partido político que aspire a gobernar un país, con un gobierno respetado por todos, y no solo por los suyos, debe tener al menos la ambición de ser el gobierno de todos. Por eso no saben hacer eso tan sencillo, y  la vez tan sacrificado, en ciertos momentos, que es la “leal oposición”.

Ahora lo único que escuchamos , y de continuo, es lo mal que lo está haciendo el gobierno del Partido Popular, y eso a mi particularmente, desde luego, no me interesa, sino se aporta colaboración y soluciones, pero colaboración y soluciones reales, y no cantos de sirenas.

Son las dos y media de la tarde. No llueve en Pozuelo y la temperatura exterior es de 14 grados.

PostPost: Por supuesto que hay honrosas excepciones entre las filas del socialismo, pero pertenecen, casi todos al pasado, hombres y mujeres que en algún momento gobernaron, y que saben algo más, aunque sea solo por experiencia de gobierno. Ellos se manifiestan de otra manera, pero ya no pertenecen a los núcleos actuales de poder del PSOE, y de poco sirven sus testimonios.

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